viernes, septiembre 30, 2011

Cartas portuguesas...Puros sollozos convertidos en arte puro.






Siempre me ha gustado leer cartas, lo mismo de personalidades que de familiares, sobre todo si fueron escritas para no ser publicadas, porque son auténticas, quien las escribe es libre de expresar lo que siente en esos momentos, en las cartas nos desbordamos y nos entregamos; no nos escondemos, estamos ahí, porque una carta privada es un estado de ánimo y los estados de ánimo suelen ser pasajeros, esto crea alrededor del género epistolar toda una atmósfera porque vamos detrás de la intimidad de una persona , la carta aspira a ser diálogo entonces nos da a conocer a la otra persona a que va dirigida, es un personaje que debemos tener presente constantemente y sin querer vamos conformando la escena a un drama, en forma de monólogo y nos quedamos en suspenso esperando las respuestas del otro protagonista.

 En las cartas portuguesas, su autora es tan íntima, tan real  que deja al desnudo su alma, estupendas las cartas de la monja que rompe sus esquemas y enciende la llama divina del amor carnal, olvidando las privaciones que aprendió en el convento, es una mujer enamorada y despechada la que se asoma en sus cartas y no se esconde. No sabía la religiosa que sus cartas serán leídas por muchos a través del tiempo, no caerían en el olvido porque el tema es eterno como la necesidad de buscar a Dios, ella se encontró el amor terrenal y no se sintió culpable, no se arrepintió ni pidió perdón, eso lo que la hace diferente, apasionada mujer que desafío a su tiempo, al mundo cerrado y oscuro de los conventos.

Las Cartas Portuguesas, expresión del amor mundano, escritas por una monja, tal vez no fueron muy conocidas durante algún tiempo pero cuentan una historia de amor apasionante para la época y también por los protagonistas. La historia ocurre a mediados del siglo XVII, los protagonistas una monja portuguesa franciscana llamada Mariana Alcanforado del convento de La Concepción, en  Beja, ciudad fronteriza con Portugal y Noel Botón Chamily, oficial del ejército francés, tuvieron una relación amorosa turbulenta, sólo hay que imaginar todos los obstáculos a vencer para llevar a cabo el romance, Ella estaba en su convento y él acampaba cerca con el ejército francés, los amores culminan apasionadamente y ella con mucha valentía enfrenta todos los riesgos, pero la relación termina, cuando el oficial francés regresa a Francia. ¿Quién podía pensar que en el siglo XVII, defensor de la razón y en los umbrales del racionalismo del siglo XVIII, se escribieran las cartas más apasionadas de amor escritas que conserva la literatura europea? Su autora una monja portuguesa, Mariana Alcanforado que nació en 1640 y murió a los 83 años, lo que probó, ya desde entonces que no siempre se muere de amor.

 En esa época, era  frecuente la lectura y divulgación por amantes poco escrupulosos de las cartas de amor y eso es lo que hace este oficial. Comenzaron a hacerse famosas y desde luego llego al oído de ella y es cuando escribe las cinco famosas; su respuesta a tan degradante acción. Fueron consideradas como obras maestras de la literatura amorosa ¿Qué le dan ese valor? El valor está en la redacción de éstas,  el sabor de revelación íntima,  donde aflora el mundo oscuro del espíritu, el coraje con que defendió su derecho a amar, los rasgos sicológicos de los amantes, en fin este amor irracional y contradictorio, como es el verdadero de lo contrario no lo sería.

Quedamos perplejos ante la riqueza de expresión, la multiplicidad de hechos: celos, odios crímenes pasionales y soberbia. Ella no se amilana y no se arrepiente de haberlo amado, siente su grandeza moral frente a él y le dice en una de sus cartas:

“Me gusta todo lo que hice por ti, contra todas las reglas del decoro. Aquí no había visto sino gente adusta, me tuvieron encerrada en este convento desde que era casi una niña”.
 Ella siente que su vida se transformó con este amor, no importa lo que ha perdido, incluyéndolo a él, ella lo amó con un amor exclusivo y lo hace con coraje, quiere defender la felicidad y verla en la tranquilidad del convento. Y sigue diciéndole:

“Agradezco desde el fondo de mi corazón la desesperación que me causas y aborrezco la tranquilidad en que vivía antes de conocerte”

 Ella entendió su locura de amor, ya no quería el amor cobarde de él pero al que ella sentía, no quería renunciar. Él era un ser mediocre que nunca supo entender y disfrutar del amor de esta mujer inteligente, hermosa y sensible. Lo único que aportó a esta historia el señor Chamily fue su vanidad y su arrogancia ya que sin ellas esta historia no fuera conocida....fue su único mérito, si cabe alguno.
Ella sigue diciendo:

 ‘Aborrezco todo lo que tengo que hacer y que asistir por obligaciones amor debe centrarse en la esencia de la persona.¨

Son cartas poéticas pero cerebrales y contradictorias escritas con pasión por una inteligente mujer. 

 “Me duele más olvidarlo que amarlo sin esperanzas”

 No le teme al castigo de Dios o del Diablo.

Hermosas cartas que debemos leer por lo menos una vez en la vida para conocer de este amor, de la monja Mariana Alcanforado que más que defender una relación, con una     
persona que no la merecía, defendió el amor, su derecho a amar. No importa si no la corresponde, esa pasión es de ella, le pertenecía  y nadie podrá quitársela...

 “Soy más dichosa que vos, puesto que amo.” 

  georgina miguez lima ©.

jueves, septiembre 29, 2011

Cubanos somos todos...

Cubanos somos todos.
Ojalá algún día los cubanos que andamos por el mundo como parias, sin patria pero sin amo, podamos blandir la espada de Don Quijote, envueltos en los más elevados sentimientos de libertad y de justicia sin hipocresías, sin censuras  individuales, sin sentar a alguien en el banquillo de los acusados, injustamente, solo por sutilezas y pobreza de espíritu que los ciega y van por el mundo repartiendo amarguras, no cometamos el mismo error de llevar el odio a los corazones de los cubanos, que los acontecimientos que hoy  se viven  dentro de la isla, contra los opresores nos sirvan para la unidad, es hora de ir juntos como las raíces de los Andes, así quería José Martí y convocó a todos para liberar a la patria del enemigo común, que es la dictadura totalitaria de los Castros y sus lacayos, que las huellas que los tiranos han dejado, sembrando la desconfianza, las divisiones y envidias, palabras  ofensivas, las rivalidades, desaparezcan y salgan de sus prisiones y puedan exorcizar los demonios que la dictadura ha sembrado por casi 60 años en sus almas. Unidad es la palabra de orden, la nación es de todos los que allí por cosas del destino nacimos en esa isla.

georgina miguez lima ©.

miércoles, septiembre 28, 2011

Ernest Hemingway. Discurso de aceptación al Premio Nobel de Literatura 1954.

Casi todo lo absurdo de nuestra conducta 
es resultado de imitar a aquellos
 a los que no podemos parecernos.
Samuel Johnson

El artista no debe pedir prestado su arte, caben las influencias generacionales, las ideologías y filosofías heredadas y aceptadas por el creador. La creación ha de ser un parto, el momento único en que el artista entra en una rara sintonía con el Universo y nos regala su obra, quien no lo sienta así, no tendrá el sello que lo hace único e irrepetible. georgina migue-lima.

Estas son sus palabras de agradecimiento.

 En las breves palabras de Ernesto Hemingway en su discurso de agradecimiento por el premio Nobel de Literatura, hay toda una lección para aquellos que forman parte de la cofradía de almas privilegiadas con el don  de las musas, hijas de Zeus consideradas diosas de las artes,eran divinidades femeninas que inspiraban a los filósofos y a los poetas de la Antigüedad.  Aquí las presento, aunque mitológicas, se quedaron para siempre en nuestro subconsciente, por ser una obra maestra de la poesia que nos hace sentir al arte como algo divino, en manos femeninas, por cierto.

Calíope, musa de la poesía épica, madre de Orfeo.
Clío, musa de la historia.
Euterpe, musa de la música de flauta.
Terpsícore, musa de la danza.
Erato, musa de la poesía lírica.
Melpómene, musa de la tragedia.
Talía, musa de la comedia.
Polimnia, musa de la danza o la geometría. 
Urania, musa de la astronomía.

Discurso durante la entrega del premio al gran escritor que vivió muchos años entre nosotros y allá, en la Iglesia de la Caridad Cobre, patrona de Cuba, se guarda su medalla, quiso regalárnosla a nosotros los cubanos, gracias por el gesto, siempre lo recordaremos.

Texto del discurso:

 “Carente de toda habilidad para pronunciar discursos y sin ningún dominio de la oratoria o la retórica, agradezco a los administradores de la generosidad de Alfred Nobel por este Premio.
Ningún escritor que conoce los grandes escritores que no recibieron el Premio puede aceptarlo a no ser con humildad.
No es necesario hacer una lista de estos escritores. Todos los aquí presentes puede hacer su propia lista de acuerdo a su conocimiento y conciencia.
Me resultaría imposible pedir al Embajador de mi país que lea un discurso en el cual un escritor diga todas las cosas que están en su corazón. Las cosas que un hombre escribe pueden no ser inmediatamente perceptibles, y en esto algunas veces es afortunado; pero eventualmente se vuelven claras y por estas y por el grado de alquimia que posea, perdurará o será olvidado.
Escribir al mejor nivel, es una vida solitaria. Organizaciones para escritores mitigan la soledad del escritor, pero dudo que mejoren su escritura. Crece en estatura pública a medida que se despoja de su soledad y a menudo su trabajo se deteriora. Debido a que realiza su trabajo en soledad y si es un escritor suficientemente bueno cada día deberá enfrentarse a la eternidad o a su ausencia.
Cada libro, para un escritor auténtico, deberá ser un nuevo comienzo donde intentará nuevamente alcanzar algo que está más allá de su alcance. Siempre deberá intentar lograr algo que nunca ha sido hecho o que otros han intentado y han fracasado. Entonces algunas veces -con gran suerte- tendrá éxito.
Cuán fácil resultaría escribir literatura si tan sólo fuera necesario escribir de otra manera lo que ya ha sido bien escrito. Debido a que hemos tenido tantos buenos escritores en el pasado es que un escritor se ve forzado a ir más allá de sus límites, allá donde nadie puede ayudarlo.
Como escritor he hablado demasiado. Un escritor debe escribir lo que tiene que decir y no decirlo. Nuevamente les agradezco"


Yo . . sin yoismos.


Yo a los 11 años
 A mis padres
 quienes me enseñaron a vivir
 dentro de una sociedad cerrada, totalitaria y cruel,
 abierta a las cosas más bellas de la vida. 

El primer tropiezo con mi yo ocurrió el día de mi nacimiento, uno llega cuando llega, alguien desconocido lo decide por ti, pero yo, que siempre ando atravesada se me ocurrió hacerlo un día indeciso a las 12 de la noche, tremendo lio, bien podía ser un 31 de marzo o el 1 de abril, mi mamá lo decidió, ella siempre lo decidía todo, nada, sencillamente dijo “nació a las 12.01, el 1 de abril, bueno, resolvió mi primer yo.


El segundo encontronazo, el nombre, ella quería Georgina porque su amiga Adelina tenía una niña que se llamaba Georgina y todos le decían Ginita y ella se encargaría que nadie me dijera de otra forma, pero no se cumplió, empezaron a decirme Gini y hasta el sol de hoy, creo que el que empezó fue mi papa, un poco para restarle poder en todas las decisiones que se tomaba, el problema medio resuelto, como no contaron conmigo yo ahora lo encuentro muy cortico y aniñado.
La tercera agresión a mi yo, fue culpa del color de ojos; resulta que mis hermanos y mi papá los tienen verdes, yo no y ellos se parecen más a él. Acostumbraba a llevarnos cuando éramos pequeños con sus amigos y nunca faltó alguno que dijera: Esta-  señalando para mí,  no es harina del mismo costal-  Me desprendía corriendo para la casa,me escondía detrás de la puerta, siempre la misma, porque me encantaba que mi papa me encontrara, me sentara en sus rodillas y me dijera estas consoladoras palabras- Tú te pareces al abuelo de España - Me gustaba que lo dijera pero no estaba conforme del todo, total si yo no lo conocía ni los amigos tampoco, pero él que era sabio, se dio cuenta; entonces un día, sin estar detrás de la puerta, me llamó, pensé, seguro está bravo conmigo, no me subió en sus rodillas, me tomó por los hombros y me miró a los ojos y dijo esta mágicas palabras -  Tus ojos son del color de los ojos de los leones. Mi papá, lo sabía todo, era un sabio y  también un mago, desde entonces ,cuando voy a los zoológicos los buscó, y de esa forma le hago un pequeño homenaje a la memoria de mi padre porque de así tan lindo resolvió el tercer problema de mi "YO"
El cuarto y tal vez el peor es que nací zurda, pero mi mamá, lo resolvió tambien, decidió que tenía que aprender a escribir y comer con la derecha, así sería igual a los demás, tuve delante mi los ojos retorcidos de mi mama indicándome cuando no cogía la mano derecha para comer o escribir sobre todo delante de las visitas, durante muchos años, después se fue disipando. Por esto, si pagué algunos malos momentos y la inseguridad que me quedó de no saber nunca para dónde coger. Si a la derecha o a la izquierda, tremendo rollo en Cuba socialista y comunista. Lo otro vendría cuando intenté aprender a manejar, un desastre porque así de pronto no se me puede decir: - Dale a la derecha porque cojo para cualquier parte, se me nubla el cerebro, a mí es p’a acá o p’a allá. De esto todavía me quedan rasguños, nadie en la familia quiere que conduzca y mucho menos ir de copiloto para que aprenda, pagué a un señor y es otra historia, soy un peligro..  El mal rato más grande fue en las milicias universitarias, en los años terribles para los cubanos, un día un compañero de clases me llama y me dice-  tienes que meterte en las milicias, sino te van a depuran-  y yo como una ovejita castrista, así lo hice, entonces sí la cosa se me puso fea, cuando empezaron los entrenamientos, a mi decirme , flanco derecho o franco izquierdo era lo mismo, para donde me diera la gana, perdía el rumbo, ni el señuelo que era el anillo de compromiso que ya llevaba en la mano derecha me sirvió de nada, me sudaban tanto las manos que tuve que quitármelo, hasta que sentí: -  Rompan filas…  Ay qué alivio, se había terminado mi tortura-  Pero, no, al momento siento un grito que no formaba ya parte del paisaje- El número tal, un paso al frente- segurito que era yo, efectivamente, la misma que viste y calza,-Seguro piensa que me estoy burlando, pensaba bajito-  pero fui, qué remedio, eso era una cosa seria, era militar y me dijo: - Deme sus manos soldado, y por poco me rio en su cara a pesar del nerviosismo ¿Yo soldado? como si fuera de plomo, me acababa de enterar pero le conté y me creyó, eso sí, durante todas las practicas al frente al lado de él para que me orientara .Nunca aprendí cuando se acabaron los entrenamientos nos confesamos, él siempre me halaba para donde debía girar, no me desaprobó.
Otro problema con mi yo, fue en ser la del medio, oía a mi mamá-  ésta es la más chiquita, la hijita de la vejez- con mi hermana- y este el mayor y único varón- Yo hubiera querido que la tierra me tragara. Un día, más grandecita me le paré enfrente y grite con todas mis fuerzas y se enteraron todos los vecinos ¿Y yo?  ¿Yo queeee e é? No resolví el problema, hasta muchos años después cuando me quedé sola en Cuba con ella, ella pensaba que me tenía retenida, nada yo estaba dispuesta a esperar el final, se me adelantó, siempre fue la que tomó todas las decisiones y programó su propia muerte, un mal día decidió no comer más y así se fue. Días antes de morir me confesó que era a mí a quien más quería, tal vez no fue a la que más quiso, pero sí fui quien más la quiso a ella, entonces pensé-  Pobrecita ¿Por qué me dice eso? No quiero que lo diga y mucho menos para quedar bien conmigo-  No me dio tiempo a conversar esto con ella, así nos despedimos y poco después yo salí de Cuba.
Por todos estos descalabros con mi maltratado yo, siempre he tenido tendencia a la inseguridad y es muy frecuente que pregunte a mis familiares y amigos si me quieren o estan bravos conmigo. ¿A qué vienen estas boberías? A veces es bueno decir algo de uno, por lo menos a mí me gusta y otra porque hace unos días me paso algo que me hizo volver a mis viejos "yos”, tan maltratados, o no, quizás  también soy responsable por mis sensiblerías y yo misma los haya malcriado y no es tan así. Resulta que llamé a una persona con la que no había hablado nunca y la pregunta más sensata que pudiera hacerme seria: ¿Quién eres? Ay dios mío ¿Quién soy? ¿Qué digo? y lo único que se me ocurrió decir: "YO".

georgina miguez lima ©.

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