sábado, enero 28, 2017

Jose Martí, culminación de la historia cubana, "la posibilidad infinita" Lezama Lima.



Con este fragmento escrito por el gran escritor José Lezama Lima pienso brindarle mi  homenaje al otro José, José Martí y Pérez en su 164 aniversario. Seguro que donde quiera que esté me lo agradecerá.

 Lezama Lima fue un escritor de una palabra golosa, repleta de selvas y de encrucijadas de extraordinarias imaginerías de agudezas y sarcasmos, Martí, un innovador, el creador de una nueva forma de decir,que se adelantó a su tiempo y fueron muchos sus discípulos que recogieron su grandeza, no podía faltar Lezama Lima quien lo sentía muy cercano aunque nunca nos dejara un ensayo sobre el gran hombre, el gran artista y patriota y se me ocurrió unirlos en este encuentro, hablando del otro cubano admirable y asombroso, al que en algún momento llamó un misterio.

Vamos a ver que nos dice Lezama Lima, leerlo con atención y cuidado es un pillo, sabe mucho. Ahí os los dejo porque van juntos en este intento por homenajear a nuestro José Martí en su cumpleaños.
Lo que les propongo leer esta tomado del libro “Para leer debajo de un sicomoro” que contiene una serie de entrevistas que Félix Guerra le hizo a Lezama Lima en la década del sesenta sobre diferentes temas y nos dejó esta semblanza de José Martí que  retrata al Apóstol como pocos:

TEXTO.
«Martí es un vecino arropado de los senderos, un solitario que mira de frente y se abanica con palmas. Una levita olorosa a camino, a monte, a ciervo que busca amparo, a banderón de la entrada. Su mentón huidizo carece de importancia, porque vive bajo un follaje bigotudo.

Es una persona intensa, olvidada de los espejos. Crece duplicándose desde la barbilla a la frente, donde redoblan faldas y palmares. El mar es un apócope de su persona y él es un aféresis bien pensado del mártir. La suma amplitud de su patriotismo se ensancha con la magnitud del hueso frontal y algunas occipitaciones de fondo. Ojo de mirar profundo, aunque no oscuro, penetrante, aunque sin filo, perfila una sinuosa búsqueda sin sombrero sobre la tierra. Se entrega, con cariño manifiesto, manosea, acaricia de cerca, exhibe dedos irrefragables, se acoda, escucha, percibe, riposta. Y entre ambos, platicador y platicado, abulta una enredadera de tilos y cundiamores, saúcos y buganvillas, hasta que amanece y las crepitaciones se rinden incondicionales al verbo.

 ¡Qué mansa inmensidad, qué furiosa dulzura! Adereza palabras inefables para alabar virtudes y anatemas espantosos para azotar pecados. Aunque nunca se detuvo en ninguna mejilla con el látigo en la mano. La sátira o la ironía, raramente mordaz, se tendían como puente imperceptible o como rosa de enero. En el rostro le jugaba una sonrisa, leve, no de alegría ni por chistes o bromas (aunque sí parece que se podía constatar su eventual sentido del humo), sino por una dulcedumbre tristeza de amor que se alelaba en el aire, entraba a los pulmones, planeaba como hoja de otoño, se dejaba atrapar, silbaba otro poco y luego iba a buscar nido al anochecer. Nunca nadie fue igual, tanto en días de vendimia como de vivaqueo.

 Fue un peregrino en movimiento, abandonado a ratos y a ratos oculto de su propio parapeto cervical. Su ternura se alimentaba de un encantado manto freático, en territorios ubicados al sur y al norte. Al viajar, alternando miradas de águila y de paloma, le crecieron nuevas ramas y raíces, como al ser destinado por los aleros para meditar en las más agudas y suaves aristas materiales. Era un coloso colosal. Aunque el estilo griego, no por la estatura sino por la figura. Su esqueleto fibroso dimensionaba dentro del traje y desbordaba la elocuencia de las diversas locaciones.

 Rimaba estrella con locura, mientras advertía el remanso de las expansiones y la demencia de las lejanías. No fue ciertamente hombre para vivir atribulándose hasta los 70, ni para fallecer durmiendo en un catre o hamaca, sino, paradójicamente, para atacar con un arma que no dispara y cabalgar hacia un enemigo que ama más que aborrece, que desea más redimir que derribar…»
Fin del texto de Lezama.

Conclusiones:

Para Lezama Lima, José Martí es la culminación de la historia cubana porque ofrece "la posibilidad infinita", pero, a la vez, representa para ella la plenitud de la palabra cubana: En José Martí culminaron todas las tradiciones cubanas de la palabra , retomó la tradición, profundizó el conocimiento do nuestros clásicos, so empapo de las zonas mas creadoras de nuestra expresión. Fue un reavivador del idioma, es decir, el español, desde la época de los grandes clásicos,   .... Martí puso al servicio de su causa los recursos mas cautivadores del arte y de la inteligencia .... Fue suerte inefable para todos los cubanos que aquel que trajo las innovaciones del verbo las supiese encarnar en la historia.
Fue suerte también que el que conmovió las esencias de nuestro ser fue el que reveló los secretos del hacer. El verbo fue así la palabra y el movimiento del devenir.

Son expresiones de Lezama acerca del patriota cubano José Martí.




jueves, enero 26, 2017

A una espalda del tiempo.


Por Gini Miguez Lima.

El presente trabajo me surgió husmeando en una vieja conversación del 23 de enero del 2010, entre Armando Araya García y esta servidora, Gini Miguez Lima, tras la muerte en la isla del escritor cubano Ángel Augier.
Puse la nota que se publicó allá, realmente el escritor no era para mí el más leído, ni el mejor conocido para mi. Pensé que siendo el último de la generación de las décadas de los 40 y 50 debía guardarle alguna recordación y así lo hice.
Armando lo comentó enseguida y la conversación giró sobre el tema que nos une en extranjero suelo a la mayoría de los cubanos. A mí me resultó muy interesante todo lo que fue surgiendo entre los dos. Si en algún momento piensa el lector que estamos en desacuerdo, no es exactamente así, porque los dos estamos marcados por el mismo hierro, los dos somos víctimas de un sistema totalitario que borró todos los derechos humanos y civiles a los cubanos, unos nos fuimos y andamos por ahí; otros se quedaron y están allá y de eso se trata.

NOTA acerca de la muerte del escritor Ángel Augier, poeta, ensayista y periodista cubano. (publicada por el periódico Granma en Cuba 20 de enero de 2010 )
Tras haber permanecido internado en el Hospital Docente Enrique Cabrera de La Habana durante varios días por una insuficiencia cardíaca y respiratoria, la vida del poeta, ensayista y periodista cubano Ángel Augier llegó a su fin.
El autor, Premio Nacional de Literatura 1991, fue definido por Nicolás Hernández Guillén (nieto del poeta Nicolás Guillén) como “un patriarca de la literatura cubana” y recordado como “un hombre ejemplar” que, hasta último momento, se destacó por “su rigor y seriedad”. El musicólogo Roberto Valera, por su parte, aseguró que el fallecimiento de Augier no sólo enluta “a la literatura, sino también a la cultura nacional”.
Asimismo, Jorge Risquet, integrante del Comité Central del Partido Comunista de Cuba lo describió como “un intelectual revolucionario y comunista que dedicó toda su vida a la lucha por la liberación de su patria”, mientras que Nuria Gregory, la directora del Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias de Cuba, señaló que Augier no sólo vivirá en el recuerdo de quienes lo conocieron sino también “en la memoria de todo un siglo, honrado por su obra legítima y de profunda honestidad”, tal como reproduce Radio Cadena Agramonte.
Escoltados por ofrendas florales enviadas por Fidel y Raúl Castro, los restos de quien fuera fundador de la Agencia Latinoamericana de Noticias Prensa Latina que, con sus 99 años de vida, era el poeta más longevo de la isla, fueron sepultados en el Cementerio de Colón de la capital cubana ante la presencia de familiares, amigos, colegas y algunos funcionarios.
Fin de la nota.
El título del presente trabajo es de un libro de Araya García A una espalda del tiempo que empezó a escribir en Cuba en y a su llegada a París, 1990, continuó escribiendo, el poema que él cita PROPIO PESO (1985), pertenece a este libro A una espalda del tiempo, me pareció muy adecuado y lo pedí al amigo para recordar este encuentro, por la imagen poética que hace al paso del tiempo sobre nuestras espaldas, al menos así lo interpreté, además que es un excelente poema que se fraguó en Cuba y huele a tierra y a hombre.
Los invito a leernos y llegar a sus propias conclusiones. Muchas gracias.´
Armando Araya García:
_PROPIO PESO.
Nadie suponga la suerte
al enquiste perfecto
........................para qué
solo.....sumerge colores
y cuando la mano se estira
................................ya tarde
alguna onda se encarga
de señalar el sitio
burbujas
algún chapoteo
luego
.......nada.
_ ¿Coincidimos?
Gini Miguez Lima:
_ Sí, coincidimos y creo que me he topado con un amigo maravilloso...
Bellas las cosas que dices y en este caso hay una idea profunda y se me hace dicha en un tono diferente con algún toque de humor que le da un aire ligero encantador... Gracias
Armando Araya García
_Además del encuentro del sujeto, que me pareció la misma brisa que me vino de ese camposanto con algunos tristes funcionarios, sin duda qué pena.
Gini Miguez Lima;
_ Sí, sin dudas, pero murió allí, esos funcionarios un poco que organizan todo, estaba muy viejito y nunca se fue. Es triste nuestra historia, puse la noticia como la dieron ellos, él se quedó y en cierta forma les pertenecen las ceremonias, ya el único de una generación... No sé si llamarla también perdida. El tema de las generaciones en Cuba es desgarrador porque a todas la revolución las rozó; las unió y desunió en el desencuentro.
Armando Araya García;
¿Y por qué se iba a ir, Gini? Quedó con los suyos, con los que fundó en su rigor Prensa Latina encargada de mantener la seriedad del quehacer noticioso y tuvo el Premio de la Unión . La que Nicolás dirigió porque un Lezama se negó a hacer el trabajo de perderse y prefirió el Paradiso. Mientras unos se extraviaron, otros hicieron su obra y así, como dices, en desencuentros donde siempre se escoge, aunque nos parezca obligado y lo inevitable es el roce. La vida no perdona nuestras deudas.
Gini Miguez Lima;
_ Tienes razón ¿Por qué se iba a ir? Sabes una cosa es diferente hablar con un cubano en París que en Miami, en el caso mío, he tenido hasta problemas por decir algunas cosas. Los que nos quedamos tuvimos que hacer nuestras vidas y seguir con nuestra obra al lado de la revolución. Estas generaciones de los 40-50 sufrieron el olvido y la persecución pero ya tenían un nombre y una obra, su situación fue diferente. Ángel Augier se quedó y su obra es la que escribió allá, y por qué voy a reprocharle que no vino... Algun día se hablará de todo esto, aunque hay un periodista cubano que tiene un libro, Los que se fueron y los que se quedaron, que es bastante cercano al régimen, ahora no recuerdo el nombre, lo confundo con otro.
Armando Araya García;
_ Acabo de mandarte una nota, pero al regresar todo ha retornado a la normalidad. Retomo lo que dices. Eso no tiene relación alguna con el sitio en que estén las personas, sino en quienes son. Acá existen las mismas prendas.
No tuvieron, escogieron, Gini. Yo comencé allá y nunca lo hice. Lezama Lima desde Trocadero hizo la suya, Piñera también y no la hicieron con ellos, sufrieron por ello, pero no alquilaron su pluma. Es cosa de las personas.
_ ¿Es que palpaste bien las costuras de lo que digo sobre el pulpo de la censura Prensa Latina y la corte de La Unión?
Gini Miguez Lima;
_ No he captado la esencia de tus ideas, la cultura cubana es una, sucedio en los siglos desde la colonia por el apego a la española. Pensemos en “Espejo de paciencia”, nuestra primera obra, es largo el porque, se supone que las conozcas y por la forma y muchos aspectos es bien española, nuestra identidad aparecerá más tarde y después la obra martiana, la de Heredia,la de Cirilo Villaverde y ahora con esta división de los de allá y los de aquí, realmente, los cubanos del exilio de Miami, creen que el cubano de la isla es comunista que ha alentado y sostenido al régimen. Augier era comunista pero es un escritor cubano con una obra con verdaderos valores, no hay por que aislarlo, en definitiva no te entiendo. Se lo que paso con los de Orígenes, no bailaron con la revolución, como planteó Fidel en Palabras a los intelectuales, ellos tenían,nombre y obra, los mantuvieron en el ostracismo y también tuvieron mucho miedo, se arrinconaron.
Armando Araya García:
_Tema extensísimo el que abarcas y del que tendríamos semanas a dedicar sin que llegue siquiera a tratarse la superficie. El asunto de las raíces tiene saltos de olvido como Manzano, Casal, Borrero y el casi borrado Tallet, en mi opinión al origen del "negrismo", innegable, éste último. Tiene fraudes de nombramientos en Poeta Nacional y en institucionalización de las letras en la UNEAC y La Declaración a los Intelectuales y la aceptación empeñó las plumas, salvo muy raros ejemplos como Lezama negado a la genuflexión y Carpentier en convicto, no es impedimenta a la expresión del talento la ideología sino cuando se asume esta por temores o conveniencia y aquí me repito. Con una versión de Orígenes se ha dado maniqueísta explicación a un todo, el arrinconamiento de un Lezama fue con orgullo creador y desafiante sin ser explosión, otros como Cintio aceptaron castrar a Martí en instituciones a las que prestaron su nombre o lo pusieron al servicio de un aparato de censura como Retamar o Guillén o como Augier en dar muerte a la libertad de expresión en el periodismo con la fundación de Prensa Latina y en mi opinión estar del lado de la censura en un intelectual no es honesto. Hubo los que marcharon y siguieron una obra sin mentirse o los que la falsearon allá y fuera le recuperaron libertad y los que allí mentían y acá continuaron haciéndolo y estoy seguro hay combinaciones que no he mencionado.
Tremendo teque , Gini, disculpa, no tengo remedio, aquí paro, te envío un abrazo y dime que podremos seguir teniendo este intercambio de nuestras equivocaciones en las que confío aprendamos un poco porque tengan algunos acercamientos a la verdad. Así tendremos ocasión de coquetear con ella y sobre todo leernos, que aquí equivale a oírnos, con toda libertad. Un saludo.
Gini Miguez Lima
_ Sé que abarqué un tema extenso en pocas palabras y me hago responsable de mis lagunas que no son olvidos, ni Manzano ni Casal, ni las Borrero, ni Zacarías Tallet, ni de las tendendencias dentro de la poesía, sólo hablaba de los momentos de crisis existenciales y de conciencia en nuestra cultura como cuando la colonia y después cuando llegaron ellos, claro que recuerdo todo desde Palabras a los intelectuales, El caso Padilla, Lezama, Virgilio etc. Soy una cubana que vivió en el monstruo hasta hace unos pocos años pero mi honda no fue la de David porque no hice nada, que no es tu caso pero si el de muchos cubanos y estaríamos cayendo en un tema más escabroso que dejaremos para otro día, hoy los hados me distraen...
Gini Miguez Lima
_ Disculpas, estos temas duelen mucho, si quiero leerte y aprender de ti y de todos, pienso que hemos sido víctimas de personas malvadas que nos dividieron y nos enseñaron a odiar y a sospechar de todo. Si en algo no coincidí contigo, mis disculpas, hoy ha sido para mi un gran dia y éstas no son disculpas, es de verdad... Un abrazo.
Armando Araya García
¿Disculpas? Gini, si nada has dicho o hecho que las debas. ¿Qué pasa, amiga? Hablé de cruces porque estamos al pie de una nota de entierro, y por eso espero la próxima sea en sitio más alegre. Tu has dicho tus opiniones y las has dicho como las dicta el estado de hoy y con cual si no? Nuestra amistad comienza y ningún comején de exportación podrá minar la gracia de compartirla y si aquellos tan terribles no lo pueden, por los de acá ni hagas caso. Tranquila, Gini, amiga. Un abrazote y cuenta con mi próximo teque si prometes ofrecerme un café. Chícharo no.
Gini Miguez Lima.
Gracias, yo me dije ¿Qué habré hecho? Sé que hubo intelectuales muy comprometidos,algunos que conocí se que estaban muy atados y les faltaba valor,pero son creadores,artistas siento nostalgia por ellos,por lo demás soy masoquista y me gustan los chícharos...pero será un café conversatorio o un te como mas te guste y hablaremos de todos...Saludos y un abrazote.
Armando Araya García:
_ No culpaba en ti los saltos, Gini, sino desgraciadamente en las contemplaciones de nuestra historia cultural que casi no han hecho mirada. Aún tenido al pie de cruces el intercambio ha resultado ameno. Hasta la próxima en más colores y gracias, Gini.
Coincidencia en el mazochicharismo. Un té será perfecto, para rememorar, para rememorar tertulias magníficas de tiempos en escasez. ¡Viva el chicharo! Pero té jajaja. Un saludo, amiga.
Gini Miguez Lima;
_ Recuerda que hubo varias generaciones del chícharo y vaya, me parece que no salieron del todo mal. Brindaremos con té y homenajeamos al chicharo y a esas tisanas (no sé si las disfrutaste) de lo que apareciera, de hojas, vaya usted a saber... Saludos... Ah, no puedo olvidarme del arroz con sorpresas de la beca ...jajaja Esto es masoquismo del bueno.
Armando Araya García:
_ Hojas de naranja, caña santa, canela, lo que fuera, inventando el mundo hasta por la mañana en lecturas insomniacas y siempre alguna guitarra, con "cuerdas" de cables de electricidad o nylon de pescar, jajaja. Pero yo te hablo del tostado, a la taza del café, que comenzamos mezclando y terminamos por otorgarle la pureza, el absoluto sustituto del café...
Gini Miguez Lima:
_ Gracias a nuestra fecunda imaginación nos fuimos inventando todo...Una respuesta siempre alertas. Me llegó a gustar mas aquel café del absurdo, onírico, surrealista de las mañanas en que salías corriendo a parar cualquier cosa y te perdías por cualquier rincón, yo a veces ni preguntaba al taxista para dónde iba, simplemente iba y ya...
Muchas gracias, Armando Araya García.

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