sábado, agosto 06, 2011

¿Puedes creer que sueño y me digo mentiras?



¿Recuerdas aquel día que te pedí tu poesía prestada?  Esas cosas no se piden, cuantas veces quise olvidarlo pero descubrí aquel poema y no pude decirte adiós… lo sabemos los dos… lo descubrimos aquella tarde de palabras y arrumacos en los abrazos que desde el silencio nos dimos. Aquel día me quedé con tu sonrisa, la dejaste en mis labios olvidada, no te la devolví nunca, me la robé junto con aquellos besos los que después descubrimos que no besaban nuestros labios nos besábamos el alma donde se acurrucaron y quedaron escondidos.

Te seguiré esperando aunque no pueda ver tu mirada clara porque desde lejos se pierde pero la presiento, la oigo, la tengo siempre a mi lado, está en esta ciudad gris, dentro del automóvil, en mi sofá azul, me acompaña mientras en las tardes camino, la estoy mirando aunque alguien hable de política o de milagros o de enanos o de camellos o de duendes o de pecados, en la cocina mientras friego, en el jardín cuando riego y en la cama cuando duermo… la veo desde mi almohada , le hablo cuando nadie me ve…  hoy estoy muy cansada, tengo sueño, no inventé nada, debo sacar turno para el dentista, no tengo ganas de cocinar, entonces me pasó una cosa bien rara vi una rana roja saltando desde mi ventana, me voy a la cama y te pienso y espero por tu poema que tal vez ni hayas escrito y de tanto esperarlo hasta me duermo  ¿Puedes creer que sueño y me digo mentiras? Sí…  él estuvo anoche aquí porque cuando miré a la Luna me encontré con tu sonrisa, le hice un guiño y descubrí que estaba besando el beso que aquella tarde nos dimos.
georgina miguez lima ©.

viernes, agosto 05, 2011

Una mirada desde Miami a La Habana nuestra que está en el Caribe







Miami es una suerte de ciudad muy compleja, algunos la han llamado la capital del tercer mundo, si es que aún existe ese concepto, una ciudad de emigrantes, sobre todo latinos y predominio de cubanos que hemos venido arribando por oleadas y formamos una república sui generis de varias Cubas, la capitalista, los primeros que llegaron al Triunfo de la Revolución y la socialista los cubanos de las ultimas emigraciones. Un día se escribirá la historia de nuestras generaciones rotas por los éxodos y frustraciones de generaciones pérdidas, sin encontrarnos, sin influir unas en otras porque los legados nos han sido arrebatados. 

Si Miami fue para algunos cubanos en un tiempo una especie de Purgatorio siempre en la espera del regreso al Paraíso que habían abandonado, las cosas fueron cambiando en las mentes de los nuevos emigrantes, el Paraíso era alcanzar las costas de la Florida y llegar a la ciudad mágica que nos abría las puertas, dejábamos atrás al infierno socialista. 

En la medida que nos desarraigamos de la patria y con los nacidos en estas tierras, los cubanos fuimos creando una cultura nuestra, valiosa y diferente y porque en la capital del Sol muchos latinoamericanos encuentran refugio y de otras partes del mundo tambien, convirtiéndose en una ciudad multicultural y aunque no se pierden las raíces del todo nos enriquecemos con las influencias que de todas partes nos llegan, el arte se adentra en quienes lo disfrutan y recoge lo esencial para ofrecérnoslo en bandeja dorada, sin perder el color del nuevo paisaje 

Los que llegaron con el primer exilio, traían una obra ya consolidada y encontraron terreno firme para realizarse; otros fueron llegando y así nuestra cultura se diversifica entre los mares, muy original todo este extraño aprendizaje de lejanías y encuentros a través de los más de 50 años de Revolución 


Mientras en nuestro país nos debatimos en un surrealismo trágico, satírico, añadiendo algo de humor negro en ese realismo sucio que se empeña en dejar a las próximas generaciones la destrucción del país. Aun así ha dado grandes talentos que el mundo hoy admira y otros que están ocultos y algún día renacerán al universo fabuloso de este siglo mágico de la información y la libertad de expresión.

El realismo mágico nos ha salvado de existir en todas las fronteras, lo llevamos dentro, el asombro, lo irreal y fantasioso como nuestra propia existencia, es una manera irreal de sobrevivir, una cultura provinciana y universal porque en Cuba todo puede pasar, desde el Lorca con nuestros bailarines increíbles y después en Miami con la magia de volverlos a encontrar... mundo suprarrenal que nos toca a todos desde que Rodrigo de Triana lanzo el grito de ... ¡TIERRA!

georgina miguez lima ©.

Donde la sonrisa termina en un gemido...

                                             
El amor regresa tras los deseos escondidos que renacen con nuevas ilusiones y despierta los sueños que siempre estuvieron esperando por el viejo poema que acaba de nacer.


 El beso goloso, casi con rubor, no quiere irse de tus labios, se apretuja y busca tus manos para cubrir el cuerpo de aquellas caricias casi olvidadas.

 Regresamos a la ciudad que nos saluda desde su mejor sonrisa dándonos la bienvenida, nos devuelve una seña coquetona y melosa...quiere disfrutar con nuestro amor proclamado en todas sus esquinas, gozar de nuestro encuentro, del sacrificio de la rosa, de los gemidos y las palabras que proclaman la llegada de un nuevo aroma de deseos que nos acarician cubriendo de sueños todos los espacios que esperan.

El viejo poema será el talismán de las miradas pícaras, tentadoras y traviesas que nos conducirán al placer y a los sonrojos para la llegada del momento sublime donde la sonrisa termina en un gemido y nos sentimos dioses y dueños del Universo.

georgina miguez lima ©.

jueves, agosto 04, 2011

tu nombre y el mío


Anoche sentí que me acariciabas y quise regalarte un beso, tuve envidia de mi beso y lo cubrí entre mis sábanas... cuando asaltabas mi alma busqué todas las palabras para hacerte un verso… y las escondí en mis sueños.


Observé que me mirabas, volé hasta tus ojos y desde lejos te abracé en secreto, cuando te volviste, descubrí tu boca que me regalaba un beso, fui por el mío y lo puse sobre el beso que nos dimos aquella tarde mientras caminábamos.

Pensé en el destino travieso, cómplice del viejo parque, de los árboles y sus ramas, que dejaron grabadas las palabras que nos dijimos y no han logrado borrarlas ni el viento malo que vino a buscarlas, ni el tiempo refunfuñón que quiso llevarlas, ni la maldición de los monjes, ni los güijes del rio, ni las brujas, ni los frailes locos de la posada…
 
Regresé por las antiguas conversaciones que conocen nuestros secretos, de besos escapados, de duendes y de fantasmas, de ternuras y de muñecas de trapo donde éramos los dioses de los sueños y las palabras… el eco del amor… de la poesía.

La melodía de una vieja canción nos despertaba… eran las cuerdas de tu guitarra que escribían en el viento tu nombre y el mío.
georgina miguez lima ©.

miércoles, agosto 03, 2011

entre tú y yo



Entre tú y yo existe un abismo de silencios asesinados por el temor de querernos, de encuentros fugaces que hicimos eternos, nunca pude verte, me encandilabas con tu azul sonrisa siempre en invierno y aunque no fuera a mí a quien miraras, pensaba hay amores sin dueños y te sentía a mi lado sin tocarme... sin mirarme, me conformaba, nadie sabía de nuestros encuentros, de nuestras conversaciones interminables donde las palabras las convertíamos en besos… pero que a la vez nos unían desesperadamente sin que pudiéramos evitarlo. 

Ahora que no estás, el alma se alimenta de los poemas convertidos en rosas... es tan lindo soñarte y esperarte siempre aunque no vengas y la Luna, cómplice de amores antiguos, sienta pena y me haga un guiño juguetón para consolarme 

Nunca voy a preguntarte, ni a despedirme de aquellas sonrisas y recuerdos repartidos en todas las rendijas de las calles que guardan nuestros secretos. Allí estaré, en los callejones oscuros de fantasmas, el miedo lo convertiré en osadía porque siento que te llevo dentro y llegará el poema de amor, cargado de caricias y besos que un día escribiste para mí.


georgina miguez lima ©.

martes, agosto 02, 2011

Mensaje de amor






Recuerdo aquella tarde en que la besabas con mis besos, los pusiste en sus labios pero era a mi quién besabas, no tuve valor para reclamarte aun sabiendo que eran míos, me escondí tras el rosal y cuando me volví, miré a tus ojos, sentí tus caricias pero no quise el abrazo, tuve celos de mis besos que en sus labios dejabas.


En las noches cuando él me llama te busco y mientras me besa, acaricio tus besos, los escondo en mi piel y no dejé que los besara, pinté la noche de azul y soñé con duendes traviesos que me trastornaban.


En la mañana cuando salté de mi cama, te busqué en el río y solo sombras a mi paso llegaban ¿Quién eres? Nadie contestaba...  pero imaginé tus ojos y descubrí tu boca y te abracé desde una sonrisa que me inventé en mi almohada.


Ahora que no estás, sé que volverás a buscar mis palabras para convertirlas en arrumacos y te quieros para verlas desde tus ojos y dibujar en el eco del viento mi nombre que no dices a nadie cuando me nombras, pero sientes que mis cuatro letras te abrazan y te besan como nadie ha hecho y te pierdes en el silencio, caminas por las calles y cuando vuelvas a besarla, los recuerdos te harán ir tras el beso que escondimos aquella tarde en un rincón de la playa.
georgina miguez lima ©.

lunes, agosto 01, 2011

Avatares de una fotografía.

Cuando intentamos revivir una fotografía, le damos vida a viejos recuerdos que dormían pendientes de nuestros sueños, cargamos con una sonrisa, la mimamos, la coloreamos, sin darnos cuenta que ya el arcoíris perdió sus embrujos  y como fondo aparecen personajes ajenos, vestidos con rostros de otros tiempos, conjurando a los espíritus. Las campanadas del lento reloj del parque nos anuncian que no vale la pena, aunque nos empeñemos en disfrazarla, nunca será eterna porque no forma parte de la cofradía, ni es su destino.
 No hay por qué culpar a las palabras dichas al silencio para que nos devuelvan el misterio del abandono del rostro de la fotografía, nadie pudo borrarla porque en esa fotografía estoy yo, traté de esconderme y no lo logré, es un raro pedazo de mi alma, me refugio en esa sonrisa que quiero salvar para la eternidad, me niego a desaparecer o a escapar de la foto como un alma en pena, ahí se quedará aunque termine en algún cajón olvidada donde se apolillan los recuerdos de sonrisas desteñidas por el tiempo o irá languideciendo en la prisión de un marco o renacerá de nuevo al amor cuando un renombrado pintor la descubra y acabe en uno de sus lienzos.
No importa, no harán falta palabras rituales, ni evocar voces sagradas para el sacrificio, tampoco nadie alzará la voz, pero quedará  en el recuerdo el embrujo de aquel rostro que nos acariciaba desde una cautivadora sonrisa y con inocencia se escondía de los hechizos del poeta. Tal vez  aparezca dentro del bolsillo de alguna chaqueta y no logre borrarla del tiempo y quedarán sus huellas en la sonrisa que un día quise inventarme para ti.
georgina miguez lima ©.

domingo, julio 31, 2011

Dos pintoras, dos desnudos masculinos: Tatiana Inguanzo y Fanny Coronel.




 Curioso como el desnudo masculino causa alarma todavía entre algunos lo que lo hace menos frecuente pero en el mundo de la informática, cada día vemos que aparecen maravillosos desnudos de hombres sobre todo en las fotografías de afamados y conocidos artistas del lente, en la pintura también se recrea el cuerpo del varón, sin embargo somos las mujeres las que más nos atrevemos y pincel en mano nos lanzamos sobre la presa ¿Sera otra forma de machismo? No lo veo de otro modo y se ha promovido más en estos siglos porque en el Renacimiento y por citar una época, el David de Miguel Ángel aparece con los miembros al descubierto. El mundo antiguo lo asimilaba, era una manera diferente de aceptar el arte, una forma de recrear la vida y el mundo espiritual de los artistas, ir a la realidad, arrancarle un trozo y devolvérnosla enriquecida desde su mundo interior. Eso hacen desde sus peculiares estilos, la cubana Tatiana Inguanzo y la ecuatoriana Fanny Coronel.

Me gustan los desnudos en el arte y siempre busco cierta impúdica malicia inocentona, ese regodeo del no querer queriendo, en una atmósfera de erotismo en juego con los sentidos porque no se trata sólo de mostrar el cuerpo o los miembros, se trata de recrear toda una atmósfera, la que el artista se invente. En estas figuras masculinas observo una sutil recurrencia a un narcisismo algo ingenuo en esa mirada sutil del hombre en el desnudo de Tatiana, en Fanny la nota intimista nos lo muestra de espaldas, la pintora también se cuida en no mostrarnos los atributos masculinos, arte vergonzoso y tímido. Fanny me confesó que se trataba del esposo.



El cuerpo femenino tan hermoseado por pinceles y plumas nos resulta más atractivo, más sensual tal vez sea cuestión de gustos por repeticiones, el cuerpo masculino provoca sexo, es más agresiva la imagen, nos golpea pero cuando el pincel llega a un punto se retrae, tal vez tema caer en lo erótico y si no se maneja bien en el mal gusto o en un realismo sucio de esa literatura que toca lo porno en cierta forma pero mucho cuidado a la hora de calificar de pornografía alguna imagen porque el mundo de hoy tiene otra mirada, otra ética a la hora de juzgar  lo pornográfico porque para lo que lo fue en otras generaciones, hoy lo aceptamos como erótico, sensual .En la medida que fuimos civilizándonos y humanizandonos endiosamos nuestro cuerpo, lo ocultamos en un altar especial y le rendimos culto.

 El desnudo en el arte es eso, no se trata de una clase de Anatomía, es  ver el mundo desde otra dimensión, las dos se atreven y lo hacen desde su audacia nos muestran el cuerpo desnudo pero algo aún las inhibe y aunque Tatiana nos lo muestra de frente, le da el toque mágico en esa mirada sutil del hombre, Fanny, de espaldas , mostrándonos un hermoso trasero, pienso que son maravillosas y que pudieron ser menos pudorosas y dejar que el pincel llegara hasta donde se rinda culto al amor y a la belleza.

georgina miguez lima ©.

No existo para ti.



No existo para ti soy una sombra que llega con las tardes, existí hace miles de años cuando en días de soledades intentaste crearme.
 No vengas a buscarme, yo sé que estás ahí, pero, no insistas, no existo, aunque la sonrisa te parezca perfecta y nunca deje de pensarte.

 No te buscaré porque puedo verte desde la ventana de mi alma, adivino tus travesuras, tus formas de ignorarme y a la vez de buscarme.
No lo haré…  aunque en cada palabra se me escape tu nombre., esperaré por la conversación que quedó inconclusa cuando bostezó la tarde.

 No existo para ti, en otro mundo soy real, me despeino con el aire, corro por el parque.
 No iré a buscarte…no te busco ya porque hace miles de años… te encontré una tarde.

georgina miguez lima ©.

♥ Entrada destacada

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 Imagina: un gran escenario del gran teatro del mundo.  Imagina:  que eres una asombrada espectadora escondida entre bambalinas  s...