sábado, julio 30, 2016

❥ Compartiendo con la poetisa rusa Ana Ajmatova cuatro de sus poemas.



1-
Cuando escuches el trueno me recordarás...

Cuando escuches el trueno me recordarás
Y tal vez pienses que amaba la tormenta...
El rayado del cielo se verá fuertemente carmesí
Y el corazón, como entonces, estará en el fuego.

Esto sucederá un día en Moscú
Cuando abandone la ciudad para siempre
Y me precipite hacia el puerto deseado
Dejando entre ustedes apenas mi sombra.

2-
 Estamos tan intoxicados uno del otro...

Estamos tan intoxicados uno del otro
Que de improviso podríamos naufragar,
Este paraíso incomparable
Podría convertirse en terrible afección.
Todo se ha aproximado al crimen
Dios nos ha de perdonar
A pesar de la paciencia infinita
Los caminos prohibidos se han cruzado.
Llevamos el paraíso como una cadena bendita
Miramos en él, como en un aljibe insondable,
Más profundo que los libros admirables
Que surgen de pronto y lo contienen todo.

 3-
 Fragmento

Me pareció que las llamas de tus ojos
Volarían conmigo hasta el alba.
No pude entender el color,
De tus ojos extraños.
Todo alrededor palpitaba
Nunca supe si eras mi enemigo, o mi amigo,
Y si ahora era invierno o verano.
21 de junio de 1959 Moscú.

4-
 La musa

Cuando en la noche oscura espero su llegada,
Se me antoja que todo pende de un hilo.
¿Qué valen los honores, la libertad incluso,
cuando ella acude presta y toca el caramillo?
Mira, ¡ahí viene! Ella se echa a un lado el velo
Y se me queda mirando larga y fijamente. Yo digo:
"¿Has sido tú la que le dictó a Dante las páginas sobre el infierno?"
Y ella responde: "Yo soy aquella."

Ana Ajmatova. nacida en Odessa el 23 de junio de 1889.
Hija de una noble familia de origen tártaro.
Lectora incansable, leía en sus lenguas originales a Baudelaire, Dante, Horacio y Shakespeare.
Durante muchos años fue silenciada por el régimen soviético. Sus poemas se prohibieron, fue acusada de traición y deportada. A su regreso a Leningrado, en 1944,  produjo su obra más importante, "Requiem",  publicada apenas en 1963. En 1965 fue nombrada Doctor Honoris Causa por la Universidad de Oxford.
Su última obra, "El correr del tiempo", es un balance de su trayectoria de 1910 a 1965.
Falleció en Moscú en 1966.

❥ "El barco del adiós" Mario Meléndez.



Yo soy el niño que juega con la espuma
de los mares desahuciados
Por esa playa embanderada de gaviotas
yo estiro mis brazos como flojas redes
mientras las olas pellizcan mis sueños
y una sola lágrima revienta contra las rocas
Los arrecifes se asoman a la orilla
vienen descalzos a bailar sobre mi alma
y en sus labios traen algas y corales
la levadura del mar convertida en beso
Yo muevo mis pies entonces
como dos viejos remos
mi corazón es un océano de rostros y de manos
y yo entro en él sin darme cuenta
con mi equipaje de arena
aferrado al timón del viento
a la proa de los años
donde una voz que no es mi voz
eleva el ancla de este pequeño barco
que se aleja con mi infancia a bordo

 El barco del adiós - Poema de Mario Meléndez

Mario Meléndez nació  en 1971. Estudió Periodismo en la Universidad de Santiago y además es un escritor con prestigio en su tierra en su tierra y muchos países del mundo que conocen de su obra.
Muchos de sus poemas han aparecido en diversas revistas de literatura y en antologías tanto nacionales como del extranjero y ha participado de numerosos eventos literarios, ya sean debates, actividades poéticas o recitales.
 Ha recibido varios premios, entre los que se encuentra el Harvest International que otorga la Universidad Politécnica de California, por haber escrito según el jurado el mejor poema en español.  Su obra se encuentra traducida a muchos idiomas tales como inglés, rumano, persa, italiano y catalán.
Melancólico cree en el uso de las palabras para alcanzar la paz y la conciliación entre los hombres, ejemplos de ellos algunas de sus obras de gran humanismo,  con un dejo de una suave nostalgía como en el poema que les muestro " El barco del adiós", bellísimo  que nos llega a  casi todos los que tenemos recuerdos del mar".

jueves, julio 28, 2016

Buenas Noches con Platero y yo.



Platero y yo, casi no es necesario mencionar el nombre del autor pero es costumbre hacerlo y me ciño a ella, Juan Ramón Jiménez. Es un librito que casi todos hemos leído, no sé si a muchos les pasa, lo que a mí, creo que sí, yo regreso a él y me refugio en ese mundo creado por el autor donde las palabras parecen acariciarte mimosas de una ternura infinita, cubriéndome de besos verdes, rosas, lilas y amarillos. Por eso esta noche lo traigo a mi página para compartir con ustedes y escapar junto al autor enganchada de Platero por los prados de Moguer como tantas noches he hecho, tantas me he quedado dormida leyéndolo a mis hijos, a mis nietos y ahora intento hacerlo con ustedes.  BUENAS NOCHEs, no antes sin leer la siguiente viñeta.

 Libertad .

Llamó mi atención, perdida por las flores de la vereda, un pajarillo lleno de luz, que, sobre el húmedo prado verde, abría sin cesar su preso vuelo policromo. Nos acercamos despacio, yo delante, Platero detrás. Había por ahí un bebedero umbrío, y unos muchachos traidores le tenían puesta una red a los pájaros. El triste reclamillo se levantaba hasta su pena, llamando, sin querer, a sus hermanos del cielo.
La mañana era clara, pura, traspasada de azul. Caía del pinar vecino un leve concierto de trinos exaltados, que venía y se alejaba, sin irse, en el manso y áureo viento marero que ondulaba las copas. ¡Pobre concierto inocente, tan cerca del mal corazón!

Monté en Platero, y, obligándolo con las piernas, subimos, en un agudo trote, al pinar. En llegando bajo la sombría cúpula frondosa, batí palmas, canté, grité. Platero, contagiado, rebuznaba una vez y otra, rudamente. Y los ecos responden, hondos y sonoros, como en el fondo de un gran pozo. Los pájaros se fueron a otro pinar, cantando.

Platero, entre las lejanas maldiciones de los chiquillos violentos, rozaba su cabezota peluda contra mi corazón, dándome las gracias hasta lastimarme el pecho.

miércoles, julio 27, 2016

cristina

Nacido en 1962 en Figueras en España, Cristina Nuñez vive y trabaja en Barcelona.

Fascinante, intenso, me toca, ya lo había visto antes, lo volví a ver ahora, es un poco tarde y descubrí tantas cosas que no advertí en otros momentos, seguro que mi estado de ánimo no era el mismo cuando lo vi la otra vez, me impresionó este video de Cristina Nunez, ahora lo veo por mediación de Tenchy DT, mi amiga que vive muy lejos, pero no, no como esta noche en que no puedo dormir y siento hasta un poco de miedo y de frío.
Me recuerda la etapa final de mi madre, la viví muy intensamente , creo que tengo algo en común con Cristina, no huyo de estas experiencias que la vida me pone a mano, me atrapan y se establece una relación muy íntima y profunda, no se ni cómo decirlo, los vivo y casi me atrevería a decir, hasta las disfruto.

Cristina Nuñez - Autorretrato con Prem 

Yo me quede con mi madre cuando todos se fueron y estuve hasta el final, (eso lo he repetido muchas veces pero me hace falta volverlo a traer a esta nota) no me pesa, eso sí me marcó mucho, nunca mas volvi a ser la misma desde que se fue, yo espere su muerte y me fui del país, la deje al lado de mi padre y de mi hermano, allá donde viven los que se van para no regresar.
Su imagen quedó en fotografías y algún video, no me gusta verlas, sobretodo el video. Fue una lastima que no descubriera el poder terapéutico de las fotos que la autora tan bien nos presenta por momentos me duele mucho cuando recuerdo estas cosas, siempre me ha gustado regresar a lo mío, aunque duela, raro que me apartara de los recuerdos de las fotografías de mi madre porque adoro el arte de fotografiar.

Cristina con su madre, autorretrato.
A veces pienso que me quedo muy fuerte la idea de desamparo cuando se fueron primero mi papá y después ella, una parte de mi empezó a morirse desde entonces, siento que no ando completa como si hubiera soltado algunos pedazos, como dice tan lindo Miguel Hernández en su poema " Para la libertad:
Estrofa final:
Retoñaran aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.
Miguel Hernandez, El hombre acecha, (1938-39)

Nota.
Cristina Nunez. España.
 Someone to Love En 1988, en un intento de superar los problemas personales, Cristina Núñez comenzó a tomar autorretratos en privado. Dar forma a sus emociones y revelando su presencia en el mundo, lo que le permitió convertir ética de la mirada sobre sí misma, sino también para proyectarse como ella quería ser, estas imágenes se convirtieron en una forma de auto-terapia a través de la cual ella aprendió que ella es . Someone to Love (1988-2011) reúne a todos los autorretratos que hizo la primera vez, la experiencia Autorretrato acciones con los espectadores su método de exploración interior. Estos dos caminos, a través del cual Núñez afirma que: "La separación existente entre el arte y la terapia es intolerable", forman ahora el foco de su arte. El artista desea agradecer al Consejo Nacional de la Cultura i de les Arts por su generoso apoyo como así como The Private Space (Barcelona) por su compromiso con este proyecto. La exposición a quién amar viajará desde Montreal a The Private Space Gallery Barcelona en noviembre de 2012.

Lectura recomendada.

http://www.landscapestories.net/interviews/77-2013-cristina-nun%CC%83ez?lang=en

♥ Entrada destacada

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