sábado, agosto 20, 2011

Mis cuentos: El viejo Dámaso


Como casi todos los cubanos yo nací en un pueblito, después me llevaron para La Habana, a mí me llevaron, otros se fueron solos, lo cierto es que todos somos de La Habana pero no nos hemos podido sacudir al pueblito y estos breves y tímidos relatos ocurrieron en ese donde nací, Jagüey Grande, provincia de Matanzas. En las grandes ciudades los cuentos son otros, en los pueblitos se llenan de misterio, de magia, de encanto y la fantasía popular hace de las suyas.


La noche que murió el viejo Dámaso todos quedaron consternados, no por el dolor que podría casarles su muerte porque no todos lo querían pero dio lugar a esa sensación de misterio que la fantasía popular eleva hasta el cielo. Todos sabían que había muerto, pero ¿Quién fue el primero que lo supo y lo dijo? Misterios de los pueblitos donde nacemos, eso no se sabrá nunca, ni mi papa lo supo, se enteró por mí, y eso que era el único amigo del viejo Dámaso porque eran de Galicia. Lo que si era verdad que había muerto, la gente de estos pueblitos lo sabe todo.
El misterio mayor estaba en el aire, se podía respirar, ahora ¿Qué pasara con los demás seres que habitaban la casucha? para algunos brujas, duendes, hada-entre esos estaba yo-.  Esa era la comidilla del pueblo y que bueno era para los pueblitos donde nacemos tener comidillas; yo oía a mi mama”: ésa es ahora la comidilla del pueblo”; me sentía en las nubes y paraba las orejas...
Yo no quería que se muriera el" vello" Dámaso, se me iba a acabar el misterio y el miedo que sentía cuando mi papá me llevaba todas las tardes a su casucha que disfrutaba tanto, él le decía " "vello" "porque lo decía en gallego eran paisanos....yo siempre pensé que mi papa lo llamaba bello...lo miraba y decía. “No  es bello, papi "y él insistía, bueno, yo quería mucho a mi papá y se lo permitía todo, si me seguía llevando, que la dijera como le diera la gana, total, si yo casi había descubierto el misterio de aquella casucha donde vivía "el bello" Dámaso.
El "bello "Dámaso, vivía, a ver si lo recuerdo… tenías que coger por un callejón, yo creo que los callejones ya se acabaron, a mí me encantaban  y al fondo estaba su casucha ¡Qué miedo! Pero yo iba bien acompañada y el viejo Dámaso no me podía dar con su bastón, mi papa no se lo permitiría y un poco que me arriesgaba, recuerdo que un día, oí el maullido de un gato, desde luego encerrado y supuse que era negro...pero me acerqué...ya casi estaba en la puerta...".Oye cativa, no te acerques ahí., eh " y levantaba su bastón. "Ay qué miedo”. Me quedé con tres palmos de narices y mire a mi papi....supe que no debía acercarme...pero ese día me fui feliz, al menos sabía que había un gato y que era negro, aunque no lo había visto. Ya tenía para contarles a mis amiguitos de la escuela...
Uno de los misterios del vello Dámaso era que era tísico, ser tísico en aquella época era muy malo, como decir ahora sida, pero yo siempre pensé que no era verdad porque entonces mi papa no me llevaría, claro siempre a la entrada del callejón, otro misterio que tenía mucho dinero debajo del colchón y que nunca se le conoció mujer  y que se alimentaba de lagartijas que la gata cazaba, que el agua que tomaba tenis ranas adentro. Yo pensaba pobrecitos los gallegos algunos se quedaban tan solos como el viejo Dámaso y tenían que comer lagartijas y tomar agua de ranas.
No se conocía su edad, ni su verdadero nombre, decían que había pertenecido a la nobleza española arruinada y venida a menos y por eso se fue a hacer las Américas pero el misterio mejor guardado  era  ¿Quiénes vivian con él? El siempre andaba limpiecito, oloroso, parecía bien comido ¿Quién se ocupaba del vello Dámaso? Misterios, yo me imaginaba que era un hada gallega ¿Cómo serán las hadas gallegas?


A la funeraria fue casi todo el pueblo, no se acercaban mucho a la caja por lo de tísico. No sé a quién se le ocurrió la idea, empezaron a llegar flores, de todos tamaños y colores ¿Quién las mandaría? y con ellas las mariposas amarillas, la funeraria chiquita del pueblito donde nací se llenó de ellas desde entonces me persiguen… Yo siempre las veo.
Uno que no podía faltar era Restituto, el bobo del pueblo, yo no sé si se llamaba así o la gente le había puesto ese nombre tan feo, yo creía que Restituto no tenía mamá ni papá que estaba allí en el pueblo porque hacía falta tener un bobo y era él.  No se sabía dónde vivía, que era el bobo del pueblo y él no era de verdad, en mi fantasía lo creía irreal, alguien lo había inventado y puesto allí en medio del pueblito, era algo así como un duende bobo y hasta llegué a pensar que lo había inventado. Bueno, el Restituto, no se perdía un funeral, a todos iba, le daba el pésame a uno por uno en la funeraria, tomaba chocolate, se fumaba un tabaco aunque él no fumaba y se le disparaba la lengua, lo rodeaban y hasta se olvidaban del muerto.


Todo iba bien hasta que Restituto empezó a hacer recordatorios, de pronto, como poseído por algún dragón, pensé yo, se iluminó la mente del bobo ¡Ay! Dios mío, lo que contó, era para morirse, pero ¿Quién iba a decir, que el bobo, el loco del pueblo conocía el secreto de viejo Dámaso? Misterios de los pueblitos donde nacemos. Restituto lo contó todo...!Ay!Todavía me erizo, cuando se lo conté a mi papa que no pudo ir a la funeraria porque estaba resfriado.  Restituto era el hijo del vello Dámaso, era su vergüenza y lo ocultó siempre y la mujer que encerró en aquel cuartucho era la madre, su esposa que nunca más salió a la luz, por eso se hablaba de una bruja, era ella, un poco que me defraudó la historia porque me había inventado otra con fantasmas, duendes locos, brujas, chichiricús, sabandijas de todo tipo y raleas, desde luego la versión que la conté a mi papa fue la mía, creo que no se la creyó, pero igual... yo si me la creía.
Las historias mágicas de nuestros pueblitos son necesarias a nuestras vidas, como decía nuestro cuentero Onelio Jorge Cardoso. . . se inventan. . . las necesitamos...


georgina miguez lima ©.

viernes, agosto 19, 2011

Un recorrido por el Medioevo y el Romanticismo de nosotras. . . las mujeres..



No pretendo traer el tema de nosotras las mujeres de nuevo en el rol de víctimas ni del creador y el cuentecito de la costilla, supuestamente que así fuera ni el de los primeros humus sapiens varones que nos llevaron tan recio, lo haré tomada de la mano de una vieja amiga que desde mucho me acompaña es majestuosa y digna, me ha proporcionado muy bellos momentos de mi vida, cuantas veces he reído con la risa alegre, otras con la sonrisa dulce, la sonrisa pícara y sabia o he llorado con un llanto inusual, ése que acude cuando de pronto descubrimos que estamos ahí en esas líneas y vemos nuestra propia alma en un verso ,en un personaje o viajamos por el universo por viejos tempos, entramos en vetustos y antiguos palacios, a lugares insospechados, a lugares horrendos que nos dan miedo en la noche, con hadas, con príncipes, con seres malvados, con seres nobles y piadosos capaces de los mayores sacrificios en bien de la humanidad, ese mundo único e irrepetible que solo podemos encontrar en un libro.Todo un mundo de magias, irrealidades que volvemos reales y las incorporamos a nuestra vida para siempre: la Literatura.

Recorreré nuestro devenir por el mundo de la literatura, no lo haré cronológicamente, saltaré momentos de nuestro paso, me embarcaré en el enrarecido mundo de la Edad Media y el del Romanticismo que significó para muchos un estilo de vida, se vivía al modo romántico, algo parecido ocurrió el pasado siglo, décadas de los 60 y 70 con los hippy existencialistas...dejare el Renacimiento para otra ocasión aunque en la Edad Media ya asoma y le haré algún guiño y así, si soy constante que a veces me pierdo y aparezco de la mano de Julián del Casalo de mi querido amigo el canario, Don Benito Pérez Caldos...
La Edad Media había proclamado el celibato y la castidad como una ventaja y un mérito, existían las monjas o religiosas, las solteronas, las casadas y viudas, las prostitutas, para muchos es una época de oscurantismo y todas las desgracias que conocemos por nuestro paso por estos mundos  pero fue una etapa muy larga en la historia de la Humanidad por lo tanto ocurrieron grandes transformaciones económicas, políticas y sociales. Me resulta muy interesante perderme por los pasadizos secretos del medioevo, cuando se vivía bajo el dominio de la iglesia que con una mano nos acariciaba, recordando a la virgen María, madre de Cristo y con la otra nos acusaba de ser las causantes de la muerte de Cristo en nombre del pecado original.
En la literatura épica medieval, recordemos los Cantares de Gesta como El Mío Cid Campeador, la figura femenina tiene rasgos de noble, esposa ejemplar, fiel hasta la muerte ,mencionar a Doña Jimena, la esposa del Cid, no habría que decir mucho más; otra a recordar seria Dona Alda del Cantar de Roldan pero las hubo diabólicas y obscenas dentro del Romancero, siempre con fuerza de la mujer de recio carácter pero a la vez  dulce y ardiente, bebe del amor y la muerte, fiel hasta más allá de la vida, también se dan otros tipos de la mujer has hay más coquetas que apasionadas, capaces de dirigir la intriga amorosa con habilidad, desenredando los hilos a su placer hasta obtener el resultado apetecido, otro tipo es la dama del caballero andante Dulcinea del Toboso, inventada y recreada por la mente febril de Don Quijote, bella entre las bellas, casi virtual, yo estoy segura que muchos y muchas en estas páginas se han creado a esos seres perfectos virtuales en noches de internet y alguna luna allá a lo lejos, para no salirme del tema porque Don Quijote en su locura se fue al Medioevo a buscar a su Dulcinea y nos la recrea en el siglo XVII.  Existe  otro femenino que está divinizado en la devoción a María, madre de Cristo. La mujer-ángel, recordemos los amores de Dante y Petrarca en la Italia Medieval mujer angelical termina rodeada de misterios y de un velo de pudor, a veces ni conocemos su rostro, tal es su espiritualidad.

SEGUNDA PARTE.

La sensibilidad de los románticos difiere de la medieval  y no ve a la mujer desde una esencia espiritual, pero si hace de ella una creación subjetiva. Muchas veces se crea un ideal que no puede alcanzar porque no existe, veamos estos versos de Bécquer.:
“Yo soy un sueño, un imposible,
Vago fantasma de niebla y luz,
Soy incorpórea, soy intangible…
La belleza de la mujer romántica es plástica ella es perfume, color línea, engendradora de deseos:
Ella tiene la luz, tiene el perfume
el color y la línea,
la forma, engendradora del deseo "

Gustavo Adolfo Bécquer.

Pero le añadía ciertos atributos de espiritualidad de la sicología angélica, es rubia, tiene la palidez del alabastro, los ojos azules o violetas como las de las rimas, pero estas mujeres tienen sensualidad aunque muchas veces se nos presenten con rostros angelicales, eran deseadas y poseídas por el amante y a la vez respondían a la apasion eran románticas y se vivía a eso modo, como más tarde dijera Rubén Darío :"Romántico somos quien que es no es romántico" y aunque él no perteneció a este movimiento artístico, habría que diferenciarlo ,existe una cualidad innata en los seres humanos que los hace o no románticos.
La mujer medieval no era asequible en un sentido material, se mantenía distante, se dejaba amar desde lejos; en cambio era una directora espiritual para el amante. La mujer romántica es asequible al amor material como al espiritual, ama y se entrega, pero no ejerce poder sobre el hombre es una criatura de sentimiento, pasiva, humilde e incomprendida. Este tipo de mujer muere joven, el contacto con la vida la aniquila, la mata el amor. Las dos tipos de mujeres desde el Medioevo al Romanticismo su término es el hombre; la diferencia la calidad del amor.
El hombre romántico no le ofrece un amor sublimado, él es impetuoso, sensual, busca la ingenuidad, la inocente belleza, les gusta la pureza angélica de la mujer, prototipos del romanticismo son Margarita Gautier quien no recuerda a esta mujer enferma de tuberculosis que Dumas nos trajo al mundo y para los cinéfilos la irresistible Greta Garbo, muriendo en cada escena de la película.
Está Doña Inés, la de Don Juan Tenorio, es monja y el seductor ha de conquistarla, los románticos muchas veces se sintieron ateos, y la vence, a mí me encanta cuando la bella monja siente las delicias del amor carnal.
 Hay otro tipo de mujer la apasionada instintiva del Romanticismo, figura cálida y pintoresca es la que Prospero Merimé nos ha creado, Carmen, quien no la recuerda del ballet de Alicia Alonso, me parece verla con su tutú rojo danzando alrededor del torero y hasta un ole se me escapa cuando cae a la arena el torero, bajan los telones y escuchamos los bravos que hacen salir a los bailarines una y otra vez...aplausos es la cosa más linda que he visto, bravo por Alicia y por todos, por ese diseñador del tutu rojo, un ole se nos vuelve a escapar.

 No faltan otros tipos por ejemplo es la imagen invertida de D. Juan, la seductora que con sus mentiras halagos arrastra al hombre a la perdición, es la mujer inconstante y cruel que tanta amargura les causara a los poetas Bécquer,  Musset  y Heine.

 Recordemos que el Romanticismo busca mucho de sus temas en la Edad Media y hay una tremenda evocación a la muerte a lo terrorífico y a los misterios de la vida después de la muerte, está basado en la evocación a las danzas macabras de la muerte que en algunos románticos solo tiene una intención estética y nos conduce a la poesía de lo horrible un poco adelantándose a Alan Poe.

 En ese mundo inventado existen personajes reales tomados de la realidad pero también irreales, porque son abstracciones de figuras del Romanticismo: el Amante, la Amada, el Hermano vengador. Estos son más menos los rasgos sicológicos del amante romántico, muchas veces fieros e indomables, religiosos, valientes, nada teme y todo fía a su espada y su valor, ama y corteja, muchas veces inconstante. La mujer, bella y pura, candorosa, a veces desdichada, detrás de la inocencia hay una  mujer apasionada que rinde culto al amor.
Hemos realizado un breve recorrido por la literatura y nuestro paso por ella, la mujer espiritual, la amada desde lejos, la Beatriz de Dante y la Laura de Petrarca, la dulce que muere con el amante, Julieta la de Shakespeare, la mujer ardiente y sensual, Carmen, la Prospero Merime... No voy a mencionarlas a todas, pero ahí estamos imprescindibles para el varón...luz y color para las artes, una bella forma más de acercarnos al infinito.



Nota aclaratoria:
 Menciono a dos autores del siglo XVII, uno William Shakespeare y otro Miguel de Cervantes Saavedra, ambos fueron a la Edad Media en busca de muchos de sus temas y personajes, sucede con Romeo y Julieta y El caballero de la triste figura Don Quijote de la Mancha. 


georgina miguez lima ©

jueves, agosto 18, 2011

Canto para un poeta.

        A Jimena, mi gatica que está en el cielo.


 Desde el fondo de tus ojos las estrellas me miraban, se reían, se burlaban de mi inocente mirada que quería hacerte un cuento y encontrarme con el viento.
La luna bajó un momento y me dijo este secreto:
 -- Deja ya la fantasía y no busques más inventos, aprende y escribe un poema al Poeta o sale un muerto.
Me asusté. . .  vi unas estrellas coqueteando con el viento, me sentí sola en la noche.
-- ¡ Por Dios que infeliz me siento!
 Me volví a las estrellas y les quise hacer un cuento:
 Había una vez un poeta que quería ser un Dios.  Escribía sus poemas, vino un hada y los robó. Él poeta se puso bravo y se lo dijo a Dios, pero no le respondió... entonces fue con el viento y éste si le contestó:
-- El hechizo de estas palabras...htbdanjhhdsautracvnohbdkkkkkk...te darán la solución
Se encontró una Gatica que lo malcrió.
--- Eres el mejor poeta... eres un Dios y él se lo creyó.
La Gatica era traviesa y jugaba con el Sol. Ella era la hechicera que le había mandado Dios… Las estrellas se durmieron...y ella nunca despertó y este cuento se acabó.

georgina miguez lima ©.

martes, agosto 16, 2011

Exorcismos del alma.




Cuántas veces el alma solitaria nos exige de exorcismos que le den color a nuestras vidas y salimos en busca de sueños y por caprichos del destino nos aferramos a alguien en el cual nos empeñamos en descubrir un mundo que sólo existe en nuestra imaginación y vamos dejando los harapos de nuestra vida por miedos e inseguridades heredados de antiguos deseos.


Un día descubrimos que somos protagonistas de un retablo de marionetas y bailamos al compás de un ritmo pasado de moda, entonces queremos salir del circo pero el alma la hemos entregado al sacrificio. 

Las lágrimas no serán suficientes para apagar las velas del santuario que hemos levantado al amor que no es nuestro y en el conjuro solo fuimos una ilusa que soñó  con jeroglíficos de fantasías desteñidas por el tiempo y el olvido.

 Pobre muchacha de los ojos de miel, las mariposas amarillas ya no la acompañarán más. No existen manuscritos... las primaveras solo duran segundos, la palabra amor siempre fue escrita en la arena y el viento un día llegó...


georgina miguez lima ©.

Soy una loca triste que asombrada deambula sobre sus nostalgias...



De los palacios salí por el acertijo de la bruja estrujada en la pared que predijo ...nunca encontrarás el camino de las nostalgias y los besos porque los llevas dentro

 y deambulo por los callejones con salidas al puerto donde oigo la canción de los antiguos piratas difuntos que llevan luces encendidas en sus huesos y me asustan...

Y regreso husmeando los besos, asombrada y triste me escondo en los ojos de la noche y regreso a mi castillo rosado de pajes y de enanos y vuelvo a ser la princesa del cuento que un día me inventé...

georgina miguez lima ©

lunes, agosto 15, 2011

Edelmirita VI


  Muchas historias se fueron desencadenando a partir de su muerte y la presencia de la hechicera beata en los funerales. Era del conocimiento de todos que Gregorio Santisteban  Lorenzo, habría dejado más de un centenar de hijos por la zona. Años más tarde cuando se destapó la olla, resultó que casi todos los habitantes del pueblo eran sus hijos, legítimos o no, porque a algunos les daba su apellido y otros tuvieron que cargar con el amuleto de bastardos, pero eran hijos biológicos, eso lo contó la propia Ramona, porque era la comadrona  y todos los nacidos y los que estaban por nacer pasarían por sus manos en Villarroya. Aunque con Goyito todos se confundieron, a este ella lo crió después que la madre expiró el último aliento en sus brazos y ella se quedó con el niño y la lástima por la muerta. Más bien lo malcrió, porque el niño siempre mostró su cara fea, era violento, enamorado de todas las mujeres que se encontrara por el camino, casadas o no y se decía que abusador con las que estuvieron a su lado, por eso a nadie llamo la atención que la guantanamera un día  en la fiesta de disfraces le atravesará el corazón con un puñal. Entonces se avivaron los rumores y los recuerdos del pueblo tomaron la palabra y las historias pasadas volvieran a la palestra como acabaditas de salir del horno, hasta los muertos protectores se removieron en sus tumbas, pero la que más conmovió fue el que Edelmira y Goyito fueran hermanos. Todos comenzaron a identificar a Goyito con aquel hombre que era visita asidua a la casona, donde ella lo recibía y prodigaba su amor, porque nunca dejó de protegerlo, así era de noble el corazón de la mujer que traía al pueblo alebrestado, cargado de historias, reales o no.
Durante el ritual, ella estuvo a su lado y solo cruzó algunas palabras con la comadrona,  no se escuchó su voz en todo el recinto, solo sus ojos gritaban la pasión que la consumía.  No quedaron dudas que aquella mujer escapada de un lienzo amaba, sus ojos recordaban que estaba viva y que dentro de aquel cuerpo ardía una gran pasión. Sus ojos la delataban, se escapaban acariciadores. Amaba, solo faltaba el nombre, que en Villarroya era lo último siempre en saberse. Sus manos rozaban el rosario, lo acariciaban y  sus ojos fijos en la puerta devoraban al sacerdote que acababa de entrar.
Arcadio Rojas llenó todos  los espacios de la humilde casa de Ramona, allí estaba, robusto y arrogante, como un Dios. Sus ojos inquietos besaban apasionados todo cuanto tocaran, así era este varón que por cosas del destino había renunciado al placer terrenal...Era todo un desafío entre la inocencia y el pecado.
La bella mujer posó sus mirada aterciopelada en los ojos brujos del santo varón, cualquiera que estuviera al tanto descubriría, que los labios  rotos de tanto soñarlo lo seguían por toda la improvisada pira funeraria. Un tropel en avalancha salían a borbotones de caricias y besos dirigidos al padre Arcadio Rojas que se mostraba como un monumento al amor que tal vez el atuendo de sacerdote más lo acentuaba, pero al acercarnos nos parecía un Dios irreverente y audaz que miraba con deseos de hombre a la hembra que se le ofrecía. Nadie parecía advertirlo, solo una sonrisa socarrona del viejo Dámaso nos decía que el amor había tocado en la puerta de la sacristía y era correspondido.

georgina miguez lima ©.

♥ Entrada destacada

Imagina:

 Imagina: un gran escenario del gran teatro del mundo.  Imagina:  que eres una asombrada espectadora escondida entre bambalinas  s...