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Mostrando entradas de mayo 4, 2014

La Habana en los recuerdos de sus hijos ausentes. Sexta Parte con Gini Miguez Lima

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Yo no nací en La Habana, nació en un pueblito de la provincia de Matanzas, Jagüey Grande, mis padres me llevaron muy pequeña para la gran ciudad, porque La Habana, aunque muchos no lo crean, fue una gran ciudad. De lo primero que me adueñe fue del mar, nunca recordaba haberlo visto aunque mi mama me aseguraba que si, no le creí  porque cuando estuve frente con frente a el, solo se me ocurrió preguntar si tenía fin para mí fue un descubrimiento muy grande porque estaba ante a un acontecimiento desmesurado a mis ojos y no podía explicármelo y empezaron mis asombros y mis misterios con los que todavía ando algo confundida y embelesada.
Este cuento es de una serie” Cuentos de amor, de travesuras y de misterios” Donde soy una protagonista adolescente que va descubriendo la vida a través del amor, mi tema favorito.
“La ciudad” (3)

El olor a azahar me perseguía a todas partes , estaba en las maletas parecía que me acompañaría a la gran ciudad... La Habana me abría sus brazos, pero el aroma se p…

La Habana desde el recuerdo de sus hijos ausentes. Parte Quinta con Gilberto Dihigo.

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- Abandonada a su dolor, hermosa, seductora e inolvidable La Habana lo conmueve siempre desde la distancia, porque por esa ecuación tal vez simplista de explicar lo inexplicable y que lo defiende ante el poder de la razón, La Habana es La Habana y no hay que decir más. Detrás de ese nombre se encuentran las caricias tiernas e imborrables de la madre, el misterio del primer beso, los amigos de siempre, las carcajadas más despreocupadas y un sentimiento de pertenencia que lo acompaña en su paso por el mundo. Detrás de ese nombre se encuentran un torbellino de emociones frescas y primerizas, todas genuinas. No es necesario cerrar los ojos para verla desafiante y cansada, envuelta dentro de esos azules verdosos del cielo, insinuada por un mar de aguas cálidas que a veces es quieto y sereno, otras tan furioso que causa temor su visible agresividad, pero al final siempre es hermoso. Su sonido inconfundible de ciudad musical, media negra, media blanca, es audible en los m…

La Habana en los recuerdos de sus hijos ausentes. Cuarta Parte con Gaston Baquero

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GASTON BAQUERO
Yo te amo, ciudad, aunque sólo escucho de ti el lejano rumor, aunque soy en tu olvido una isla invisible, porque resuenas y tiemblas y me olvidas, yo te amo, ciudad.
Yo te amo, ciudad, cuando la lluvia nace súbita en tu cabeza amenazando disolverte el rostro numeroso, cuando hasta el silente cristal en que resido las estrellas arrojan su esperanza, cuando sé que padeces, cuando tu risa espectral se deshace en mis oídos, cuando mi piel te arde en la memoria, cuando recuerdas, niegas, resucitas, pereces, yo te amo, ciudad.
Yo te amo, ciudad, cuando desciendes lívida y extática en el sepulcro breve de la noche, cuando alzas los párpados fugaces ante el fervor castísimo, cuando dejas que el sol se precipite como un río de abejas silenciosas, como un rostro inocente de manzana, como un niño que dice acepto y pone su mejilla.
Yo te amo, ciudad, porque te veo lejos de la muerte, porque la muerte pasa y tú la miras con tus ojos de pez, con tu radiante rostro de un pez que se presiente libre; porque la muer…

La Habana en el recuerdo de sus hijos ausentes. Tercera Parte.

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La Habana de Sergio Chavez..

Una vista de La Habana en un recorrido por la obra de este pintor y maestro que a mi se me antoja un gran minimalista, con agudeza casi inocente de lo que en pintura llamamos puerilismo en su ámbito más general, reducido a lo esencial, despojada de elementos sobrantes para darnos un paisaje completo de gran fuerza expresiva y emocional con la sencillez de los grandes para acercarnos a lo nuestro. Felicidades.



ConNiurka Dreke.




La Habana tiene sus horas felices y yo me he quedado despierta para esperarlas, para aquilatar ese momento oportuno, ese que ahora mismo está entrando por mi ventana. Mi madre duerme en la otra pieza y yo me he enterado que ha llovido por el sonido que hacen los autos sobre el pavimento húmedo de la madrugada. Eso tiene La Habana, lo sabes todo sentada a la mesa de la cocina, sin necesidad de asomarte a la ventana. La Habana es una guerra que perdiste sin echarla. Después de humillarte con un extenuante día, de aplastarte como una cucara…

La Habana en el recuerdo de sus hijos ausentes . Segunda Parte.

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De: Eliseo Alberto de Diego.

Si me obligan me robaré La Habana
La romperé, verás, con un martillo.
Traeré de contrabando, en el bolsillo,
la noche, nuestro amor y tú ventana.
Si me obligan, me robaré el pasado,
me llevaré mi calle y sus portales,
tú juventud, un verso, las postales
de esa islita qué el odio me ha negado.
Si me obligan, me robaré La Habana
piedra por piedra, amor, pena por pena,
Mi vida rompo, guardo los pedazos,
Escapo antes qué sea de mañana,
Me verás dando tumbos por la arena
cómo quién lleva a su mujer en brazos.



De Tenchy Tolón

Ya no pienso La Habana, ya no pienso en volver a toda hora, mi madre no está y se han ido casi todos los amigos. Ya no pienso La Habana junto al Tejo. No pienso más en La Habana, se me olvidaron sus calles, algunos rostros, los nombres que susurré o grité. No pienso más en La Habana porque no he visto más su azul y nada me recuerda sus fachadas. No he visto más La Habana en el café, ni en las ventanas, ni en las joyas de mi madre que con celo atesoro. La H…

La Habana en los recuerdos de sus hijos ausentes. Primera Parte.

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La Habana creció para convertirse en una ciudad de dos millones de habitantes, sin perder su belleza original y su sello distintivo ecléctico, llamada por uno de sus más afamados escritores, Alejo Carpentier, como la Ciudad de las columnas, valorada por otro grande de las letras, Ernest Hemingway, como una de las tres ciudades más bellas del mundo.
La Habana con su malecón y sus paseos sigue sorprendiendonos, aun en la destruccion , ella se yergue desde sus viejas fortalezas, desde sus casonas coloniales y los mas disimiles arquitecturas que el dan ese morbo, esa ebriedad y ensueño, que quienes la conocen no la olvidan, como la novia que se quedó frente al altar y aun espera por el amado que algun dia volvera por ella.

De: Pastor Pérez Rodríguez

Pastor es un mago, un reto a todo lo que lo antecede y con valentía y una imaginación inagotable camina por las calles de La Habana por caminos trillados por donde se detuvieron grandes pinceles y grandes plumas de las artes cubanas y como si fu…

A mi madre.: "Anda, madre, no seas mala"

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Dedicado a las niñas secuestradas en Nigeria.

Cuéntame un cuento... para dormir... Anda madre, no seas mala.
Invéntame uno donde no hables de hombres malos ni de brujos que se llevan a las niñas  a hacerles cosas malas.
Cuéntame de príncipes que rescatan  princesas donde nadie se muere y los hombres no matan  y que nadie venga a robanos nada.
No me hables hoy del hombre del saco porque no quise comerme la mermelada.
Cuéntame algo para dormir soñando  que existen las hadas aunque tú y yo sabemos que no hacen nada.
Hazme un cuento donde todos sean buenos aunque no existan las hadas
y despertar manana sin miedos ni odios
paar convencerme que el mundo es bueno
y los hombres no matan
ni se llevan a las niñas por la madrugada.

Anda, madre, no seas mala.