Edelmirita Capitulo 7

Amores prohibidos, escondidos tras los candelabros...
besos heridos, maldecidos por la cruz y el castigo
de un mundo cerrado al amor y a los deseos.




El desvencijado silencio de las calles rotas la hizo volver el rostro y allí estaba, lo descubrió en su sonrisa eterna de hombre sabio. La miraba intensamente a los ojos y ella no huyó por primera vez de aquella mirada que la quemaba y la acariciaba, la había descubierto muchas veces encima de sus ojos, de su cuerpo en la iglesia, en el confesionario. Se amaron en medio de la algarabía del pueblo, las caricias recorrieron por todo el cuerpo, hasta posarse en los labios, en los ojos... solo faltó el minuto exacto en que los que se aman se convierten en seres inconscientes poseídos por misteriosos gemidos y estremecimientos, los dos dieron rienda suelta a los deseos contenidos, prohibidos, a los que hacen votos con la iglesia y esconden sus pecados en los conventos, estaban poseídos por los instintos que los purificaban y los hacían sentirse dueños del Universo. No sintieron miedo de Dios porque él no estaba en aquel momento, después supieron que contaba los peces en el rio y no llegó a tiempo para evitar que los dos amantes grabaran en sus  cuerpos la palabra deseo
El encuentro se produjo en el parque, ella iba a comprar flores a la Virgen y él estaba allí como todos los días a la misma hora en que sacaba a Lucas y a Mateo para sus necesidades. Muchos años después cuando se regó por todo el pueblo la notica de estos amores, el viejo Dámaso confesó que él estaba aquel día en el parque cuando los amantes dieron rienda suelta a la pasión y a los besos.

_ ¿Qué hace  por aquí tan tempranito la señorita Edelmirita?
_Buenos días, vine por flores para la virgen.
_Pero si no las lleva, mire allí las vende Pascual, fresquecitas y a buen precio. Yo misma la acompaño… por aquí…pero venga…

De pronto sintió que la imagen del padre Arcadio Rojas se diluía entre los débiles rayos del Sol que anunciaban una mañana espléndida. Volvió a amarlo mientras se alejaba, lo estaba amando mientras conversaba con la inoportuna vecina que la hacía actuar mecánicamente.

_Pero, si no me está haciendo caso, Señorita Edelmirita- decía mientras miraba a todos lados-

De pronto él volvió el rostro hermoso de varón poseído por el amor y sin que nadie lo advirtiera, besó sus labios de nuevo… solo una sonrisa que ahora era diferente lo delataba. Ella le respondió con la mirada asustada de una hembra en celo.

_Mucho se ha demorado, mi niña hoy en el pueblo y eso que salió tempranito para buscar las flores, si Demetrio tempranito siempre las busca… pero niña ¿Y las flores? Si no las traes...
_No había, Dominga. . .  no había
_Pero si Pascual sabía que la niña iba a ir ¿Y la demora?
_Me entretuve con Florinda.
_ ¿Con Florindaaa? Pero si está para La Habana.
_Con  su hermana, Margot.
_Pero mi niña ¿Ya regresaron? ¿No sabe que Carmelito está muerto? El hijo de Cuca.
_No sabía nada de eso.

_Niña la comidilla de pueblo porque no fue una muerte natural… Jesús, María,  José… fue otro suicidio más de la familia Lima y esos muertos no van al cielo, derechito al... que no es bueno ni mencionarlo, allá con el  del rabo largo…  si señor...  Ahora mismito voy por las flores y las traigo.
_ No, Dominga, cortaremos unas del patio.




_Pero ¿Cómo? ¿L a niña se ha vuelto loca? Si siempre le pone rosas amarillas.
_Le pondremos silvestres las que más te gusten seguro le van a gustar a ella y ahora me voy al cuarto a rezar mi novena a la virgen.
_ ¿Qué novena es ésa? Pero niña…
_Es una promesa.
_ ¿Es qué acaso mi niña oculta algún pecado que no ha confesado al Padre Arcadio Rojas?
_No, vieja, no, no he pecado – murmuró mientras se alejaba-
_Um um mm  ¿Qué estará pasando? Nunca vi a tantos pájaros rojos revoletear por arriba de la cabeza de mi niña  je je je….  ya era hora… si señor que era hora. . . je je je.

Comentarios

  1. Siempre me quedo con el deseo de conocer si Edelmirita es descubierta, me atrapas con tú relato. Un abrazo Gini.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Giniteando vs Jineteando. Primera Parte.

Mañana será el cumpleaños de mi padre JESUS MIGUEZ OTERO, no había otra cosa que le gustara más que una celebración.

Del jardín de las delicias.