Sonriéndote

Cuando caiga la noche  y sin que nadie me vea
iré con mucho miedo y te diré,  te quiero,
 Mirándote a los ojos recordaré aquel beso
 que malcriado se acurrucó en tus labios.
 Después de aquellas
conversaciones, que hablaban de nada y se quedaron
 guardadas en las páginas de Paradiso

Recuerdo que te miraba y tú sonreías,
me robé tu sonrisa y no sé por qué,
también te sonríe, fueron las únicas caricias,
desde el domingo aquel
que tú ibas con… no recuerdo bien… o mejor,
no quiero recordar ¿para qué?

 Te volví a sonreír...
y también te mandé otro beso,
nunca supe si te encontraste con él.
Entonces, regresé a buscar tus poemas...
Y esa tarde... no los pude leer.


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