Cuentos de amor , de travesuras y de misterios. El abuelo.


Tan pronto me bajé del jeep empezaron a llegarme los aromas de mi pueblito, el olor a azahar lo inundaba todo, estaba en el aire, en las personas que me pasaban por el lado y en toda mi alma porque lo sentía muy adentro, Este aroma me acompañaría hasta el fatídico día que descubrí que el amor no puede inventarse…que es real y llega sin ir en su busca .Eso sucedería mucho después por el momento mi vida se centraba en esta locura que me maltrataba ,que se había adueñado de mi y que solo un exorcismo podría sacar y sanar .
Llegué a casa del abuelo, le había pedido a mi mama que no le dijera nada para darle la sorpresa y así fue, por poco lo mato del susto.Era viudo ,mi abuela había muerto hacía unos años, se había vuelto a casar una vez, las otras eran" juntao” así oía decir se juntó con fulanita, porque mi abuelo era un viejo rabo verde, siempre desde chiquita oía decir eso, yo no sabía lo que querían decir y siempre le andaba buscando el verde por todos lados, nunca se lo encontré, por mucho que acostumbro a ponerle color a las cosas y a las personas.Cuando mi papá, que casi nunca decía nada, lo decía :--- El viejo Andrés, ése si es un rabo verde --- Entonces sí me lo creía, mí papa era un sabio.
Mi abuelo me mimaba y consentía mucho, después me di cuenta que eso lo hacen todos los abuelos del mundo; pero en esa época feliz de infancia y juventud, me creía que estas cosas sólo me sucedían a mi. Mi abuelo me hablaba de los chichiricús, que eran una negritos enanitos que aparecían en las aguas por la noche iban a las casas a asustar a las personas, que eran buenos y la gente les dejaba comida y cosas para mantenerlos contento... ¿Me contaría esas cosas que era amigo de ellos porque el tenia el rabo verde? Siempre pensé que alguna relación tendría con esto, pero no, después supe todo y no me gustó descubrir la verdad, a veces es mejor vivir en nuestros propios sueños, aunque he vivido creída que mis invisibles nocturnos son chichiricus, lo que los imaginé sin colores y así los grabé en mi imaginación, la que siempre me bajaba de la mata era mi mamá
--- Ya, Mariíta deja de soñar, que la vida te va a sacudir…

Yo hablaba mas con mi mamá y cuando a ella se le iba eso de rabo verde, aprovechaba y le decía:"yo lo veo color obispo", pero muchacha que manía con los colores, a ver por qué ese color y no otro. Porque es color obispo--- entonces le decía --- Me recuerda a los curas --- mi mama se moría de risa. Conque cura ahora, algún día sabrás por que le dicen rabo verde.
 Anos después supe que nunca encontró el amor no se cansó de buscarlo... lo busco siempre hasta su muerte, creo que nunca lo encontro. Todos estos recuerdos acudían a mi mente frente al abuelo.
 Se volvió loco, no sabia que hacerme, en esos momentos estaba juntado con Virginia, ella casi siempre estaba enferma, no la recuerdo en otro lugar que no fuera en la cama, allí fui no la pude besar porque casi no se incorporaba, le mandé dos besos en la punta de los dedos y me fui para el portal con mi abuelo.Yo conversaba muchas cosas con él porque ya para esta fecha que les cuento sabia lo que significaba ser un rabo verde.Le confesé que estaba enamorada de un imposible ¡Ay, Dios mío! como se reía de mis cosas, no quería decirle el nombre porque en los pueblos todos se conocen; pero al final él solito...solito, lo descubrió y yo, bueno un poquito que quería que lo descubriera porque me gustaba que me hablaran de mi amado .Recuerden que  me dio botella ese día y mi abuelo lo vio, hasta se saludaron.

--- Y que le trae por estos lares Don Edmundo Caiñas?--- Le dijo mi abuelo, tras el saludo.
--- Le traigo a la nieta, la encontré por el camino, muy simpática, algo asustadiza y distraída...
--- Mi abuelo me observaba y se la llevó --- Pero, ¿cómo te vas a fijar en un hombre como ese?
 ¿Por qué abuelito, por qué dices eso? Le decía mientras le daba un beso.
--- Mira, muchachita, no sabes nada de la vida --- entonces en un arranque confidencial me paré delante y dije estas mágicas palabras:

--- Sepa usted Don Abuelo que a su nieta ya la han besado en la boca --- ¡Ay Dios mío! para qué fue eso, él podía ser todo lo rabo verde que quisieran, pero la nieta era aparte y señor mío, la más linda, la mas inteligente, la máxima --- Salto como una liebre y fuera de si.
--- No me digas que Don Mundo Caiñas se aprovechó de ti, mira que lo mato, lo mato carajo....
Me gustaba ver a mi a abuelo así defendiéndome, tan bravo ---como me reía y el seguía--- --

--- Lo mato, si que lo llevo al hueco...ahora mismo lo busco y le pido cuentas, ya sabía yo con las miraditas que te daba…

--- Cómo…cómo, abuelo, qué dices que miraba ...cómo? Así? y le mostraba diferentes miradas para que escogiera una, pero nada, ahora si estaba bravo de verdad, tenia que desmentir lo que se estaba creyendo o ardería Troya.Lo convencí que no fue Don Mundo Caiñasy fue peor la cosa, quería irse conmigo para La Habana. Ay Dios mío, en que rollos me meto, cuando mi mamá y mi papá se enteren, si arderá Troya, estarán curiosos por saber que le conté a mi abuelo que lo hizo ponerse así...
Ya estudiaba el segundo semestre del segundo año de la carrera y un día, llegó un profesor con pocas ganas de dar la clase y se le ocurrió poner una frase en la pizarra, no la recuerdo bien, pero tenia que ver con enlazar una pintura con una obra literaria, cuando eso estudiábamos Historia de Arte y Literatura, nos pidió que no pusiéramos el nombre porque al día siguiente leería el que creyera el mejor.  Al otro día llegó, tampoco se le veían muchas ganas de dar clases, que confieso esos días los adoraba porque hablaba de todo, leía poemas, era maravilloso... .No se imaginan cual fue el primer trabajo. Me imagino que sí...el mío, el mío, soy yo, soy yo,  por aquella época era modosita y algo tímida, me quedé con tres palmos de narices...Ay, no que pena y sentía que decía,
 ---El dueño del trabajo que venga a buscarlo --- Ay que pena, tenia que atravesar el aula...no, no, yo no soy, entonces oí que dijo.
--- Lo guardaré parece que no se encuentra...

Ay dios mío--- me dije, no, eso no y me levanté y cosas que también me suceden, salí por medio del aula como si fuera una pasarela, era la dueña del mundo, porque siempre he padecido de esos cambios de estados de ánimo...nada  estaba al lado del profesor que me felicitaba y me hacia leer mi trabajo. Eso de leerlo me puso nerviosa, pero lo leí y hasta aplausos hubo, que pena, el profesor me preguntó algo de mi segundo apellido, que sé yo lo que me preguntaba, le dije que si..Siempre se creyó lo que le dije  que familia de Lezama Lima y desde ese día fui su preferida...

Pero tendrá que ver eso con el dichoso beso que tanto enfureció al abuelo. Yo le mentí, le dije que fue en la boca para darme aires de mujercita que ya conoce del mundo, no fue así.Un día, el profesor me dio botella yo vivía cerca de su casa por H, y nada me llevó y cuando me bajaba, me besó en la cara, bueno eso un poco que me marcó, esa noche el pobre Edmundo durmió en el sofá con la muñeca sin brazos y el diccionario de Latín, pero la muñeca malcriada por la madrugada lo echó del sofá.

Le tuve que hacer el cuento dos veces, hasta que se cansó de darme sabios consejos, terminamos riéndonos y celebrando lo inteligente que era su nietecita, yo feliz....
Al otro día sería el almuerzo en la casona de los Caiñas , yo tenía que prepararme para mi plan y le dije al abuelo que volvería otro día a pasarla con él. Me pidió que le avisara para hacerme arroz con leche que el sabia me gustaba y que en La Habana no iba a comer como el hecho por sus manos de abuelo querendón, nos besamos, nos abrazamos y le pidió a Miguelito, el dueño del carretón con la mula vieja que me llevara, me monté para mí era toda una aventura atravesar el pueblo con la mula y mi abuelo lo sabia....

Me esperaba el almuerzo, estaría cerca de él y de ella, pues la seguía viendo como mi enemiga y la asesina de la pobrecita de su mujer.
La escena estaba preparada sólo faltaban los actores y yo me sentía la protagonista...

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