Facebook y yo.



 “No era más que un zorro, semejante a mil otros 
pero yo lo hice mi amigo y ahora es único en el mundo.”
 Le Petit Prince, Antoine de Sant-Exupéry.

 A medida que crece la población en Facebook y nos vamos instalando en sus laberintos, donde lo virtual cobra autenticidad y los fantasmas oníricos se va adueñando de nuestros actos, de nuestras expresiones, de nuestros sentimientos, que son agujereados constantemente con mensajes cargados de sabias e enjundiosas moralejas , yo diría, nos instan a buscar la perfección, esto, no sé si a todos , en mi crea una especie de desazón, si no soy así, por Dios, cuando el día se me hace largo y no logro salirme de la telarañas de las redes, me siento angustiada, me duelen los ojos y me siento la mala del cuento de hadas ¿Será, en mi caso y el de muchos cubanos, que nos quisieron hacer creer que seriamos  nuevos y diferentes y no lo conseguimos? Y seguimos cargando nuestros pecados que nunca llegaron a la sacristía y ahora entro a un mundo donde también me quieren perfecta y mis angustias, mis mentiras, mis miedos, mis descuidos, mis rabias, mi besos, mis ternuras desmedidas, mis secretos y mis odios, mis ronroneos, no tienen cabida, yo no quiero ser como nadie y no puedo permitirle a una pantallita que me diga y me eche en cara lo que soy o no soy. Soy así, malcriada y contestona, dulce y coqueta, cursi y romántica, quiero a mis prójimos , no como a mi misma , creo que no podré ser de Facebook para siempre, algo me oprime y me hace sentir gobernada por poderes absolutos que tejen toda la sabiduría del acerbo cultural de la humanidad y me la echan en cara, porque mira que mis amigos saben cosas , mira que cada día te asombran con discursos y consejitos que de alguna manera te agreden, sí, te agreden, mis amigos de antes no andaban con tantas pancartas y hasta nos reíamos de ciertas maldades, aquí debes andar derecho o te come la juyuya, no se quién era esa juyuya pero existía, porque siempre le tuve miedo, ahora la juyuya esta en todas las esquinas espiándote, señalándote con el dedo, o no sé, si llamarlo dedo porque nunca lo he visto pero si lo he sentido clavado en mi frente- pórtate bien , sé como yo , que tengo muchos amigos, me la paso riéndome todo el día , cantando, bailando, atiendo a mi familia, a mis hijos, a mi marido, riego las matas, le saco pulgas al perro,  me leo todo lo que se publica, estoy releyendo por tercera vez El Ulises de Joyce y  estoy asomada todo el día en las pantallas de Facebook….  Ay, se me cae el mundo encima, pienso en tantas cosas, en mis deudas con Hesse, con Joyce, con El legado de la selva, con Lezama, con mis hijos, con mi hermano que ni una epitafio he escrito en su tumba, en… no sigo… nada…  soy una especie en extinción, Facebook, no me cuadra…

 Según avanzo descubro que llevamos dos vidas paralelas, dos mundos, varias  ciudades, dos personalidades, dos o tres horas diferentes según donde se encuentre el amigo. Una vida donde habitan los amigos virtuales, cada uno con su mundo en un ship, su vida resumida en sus fotos, en sus palabras, en sus actos, a algunos los arropamos con bellos rostros, apariencias elegantes, verdaderos modelos de pasarelas, a otros les levantamos un altar, algunos caminan a nuestro lado sin grandes glorias pero son buenos amigos, bondadosos, siempre listos a darte un buen consejo y otros se van convirtiendo de carne y hueso, ya sea porque los vamos reconstruyendo a nuestra imagen y semejanza o porque son reales y nos llegan desde su mundo fantaseado al nuestro real y virtual y se van adueñando de nuestros momentos sagrados, los sentimos parte de nuestra existencia y cuando no están los extrañamos y el cielo se nos quiere caer en pedazos, así poco a poco como marionetas nos vamos creando y recreando, descubriéndonos en la medida que los amigos nos colman de halagos y bendiciones y hasta te dices, ésa soy yo…

 Nunca la palabra amigo se ha vista mas pintorreteada, acariciada, apabullada de adjetivos, creo que en una próxima edición de un diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, habrá que hacer un aparte para referirse a los nuevos matices que la palabra ha ido adquiriendo.  Pero no es esto lo que me trajo a comentar esta especie de comercial febusiano, siento que poco a poco, Facebook  se ha ido convirtiendo en una especie de Estado controversial que te gobierna, que organiza tus horarios y tus preferencias, que agrupa a todos los que buscan una forma de grabar su nombre en la posmodernidad que les abra las puertas de lo eterno, no ¿queríamos ser inmortales? pues de alguna forma lo estamos consiguiendo y para ello , ahí están los amigos, los que viven a tu lado como extraterrestres , en una especia de contracultura digital, son de láser, de papel, de ruidos y fluidos , transparentes, nunca malvados, nunca envidiosos, nunca malévolos, esos son lastres de otros seres que habitaron el planeta y aun quedan algunos rezagados , disfrazados, con una caretas enormes son los malos de la historia, porque no puede existir el bien sin el mal y son ellos. Yo diría, un estado algo anárquico, para nada democrático porque no elegimos a quienes nos gobiernan desde hilos invisibles e irresistibles,  una especie de magia virtual se ha ido apoderando de nuestros cuerpos que nos convierte en seres sentados, pensantes y manipulables, siempre en la espera del amigo que desde su butaca se asome a nuestra embrujada pantalla, cuando menos lo esperas  y otros seres indescifrables te muestran el camino a seguir, por aquí, por aquí y no queda más que seguirlos, son los que gobiernan y tú nunca has elegido pero  existen otros, los que llegan con adicción al espionaje, se apoderan de tus páginas, desde las instalaciones alfombradas del hotel California para satisfacer sus adicciones , verdaderos aprendices de sabuesos, algunos con la astucia de un Holmes por sus sabicundas conclusiones, conozco de humeantes nocturnos que han dejado colillas de cigarros en mis links y algún vasito desechable, sabrá Dios con que sustancias, Mateo las huele y sale en estampida, trasnochadores y curiosos, se van trasquilados sin encontrar conspiraciones, ni calificaciones, solo una tonta que se cree poeta y viene a Face para que se lo digan , solo eso.


Entradas populares de este blog

Giniteando vs Jineteando. Primera Parte.

Mañana será el cumpleaños de mi padre JESUS MIGUEZ OTERO, no había otra cosa que le gustara más que una celebración.

Del jardín de las delicias.