Los espacios del anonimato.

Rank Uiller Uiller.  Citadina. NY.
 Son los avatares de un día cualquiera de un mes cualquiera, de un año que no ha llegado o está por llegar.

Son seres reales que se convierten en autómatas, no se conocen y obedecen las reglas del tránsito, las leyes que ellos mismos crearon para la convivencia sin interacciones, son los  protagonistas  casuales de un instante que parecen proteger sus secretos que los condenan o los absuelven, caminan, caminan por un espacio público, han desertado de sus sitios ahora forman parte de la aglomeración, todos conocen la ruta, como zombis, saludan, dan gracias, sonríen, se mueven en la gran ciudad, Only NY.


La saga de un ir continuo contra el tiempo, obedientes dentro de los espacios públicos, en la aglomeración de las ciudades, en las redes sociales, emiten señales automáticas, la casualidad los condena al extrañamiento, al anonimato. El artista los aprisiona y los convierte en fantasmas de una gesta citadina, Only NY.


En la sociedad moderna  la fotografía ha alcanzado una gran relevancia ¿Hasta qué punto se impone a otras manifestaciones artísticas, digamos a la pintura? Las tecnologías, a la medida que avanzan, ponen en manos del artista sus herramientas y el fotógrafo se ha convertido en un verdadero mago de la imagen.


El sueño duerme, el artista cosifica la real en busca de la realidad, la foto se convierte en un testimonio de nuestro tiempo, el protagonista no tiene rostro ni un nombre es una huella que queda para siempre en la contemporaneidad como testimonio mudo del sueño que duerme en cualquier rincón, el protagonista nunca sabrá que forma parte de un retablo de maravillas de un gran fotógrafo.



Rank Uiller Uiller.  Citadina. NY


Intuitivamente el artista busca la plasticidad, las imágenes se proyectan y se duplican los seres reales, la identidad es arrojada a la extrañeza en un mundo que raudo y vertiginoso solo busca un tiempo y un espacio, la síntesis de una realidad virtual y eterna.

Si los antiguos retratistas buscaban los datos personales del  modelo y sus rasgos que lo identifican como un individuo de una época, de un país , de una familia determinada, en la fotografía moderna estos se van diluyendo, no buscan el perfil de los rostros, son figuras en anonimato, se nihiliza el objeto del cuerpo humano, se convierte en algo inestable,  aunque podamos fantasear con sus atributos tanto internos como externos o vislumbrar su rostro entre la multitud o en una toma individual verdadero hurto a la identidad del fotografiado, el artista del lente lo convierte en un objeto que transita por un espacio que puede ser ocasional, es como si retratara al tiempo, al espacio o las circunstancias que para algunos pueden ser reales para el artista es la eternidad de un instante.

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