Ayer llovimos.




Tu y yo
amanecimos lloviendo
llovimos abrazados

Los bramidos de la noche
acercaron nuestros labios
se hizo la luz
mientras el silencio
se hacía cargo de los besos
y los juegos del amor

Los aguaceros del cielo
besaron las ausencias
lavaron las heridas
La inseguridad  y los miedos
se fueron tras los cristales
Ni los truenos ni los relámpagos
apagaron nuestros sueños

Llovieron besos y caricias
que aun no nos habíamos dado

 Amanecimos mojados
besando nuestros pecados
 abrazados a los recuerdos



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