Secreto.

A day when book could fly Katiely
Y aunque no le gustaba madrugar, ese día lo hizo. Se llevaría muy pocas cosas, eclipse total con el pasado, escogió de sus trastos algunos recuerdos. No, lo dejaría todo,  pensó, será un nuevo comienzo. Su indecisión la delataba, muy adentro sentía una voz que le auguraba que estaría atada a aquella casa durante muchos años de su vida, estaba decidida y no miro para atrás ni un segundo, buena señal dijeron los ángeles que la acompañaban en la huida.
 Alguien vendría por ella, los lastres que tanto la ataron y le robaron sus momentos, parte de su historia, de su soledad y consumieron su tiempo, se quedarían entre las gruesas paredes de casa del señor Mercio López.
Apenas lo divisó entre la niebla de la madrugada, salió corriendo, no quería que se acercara a la casa, por la perra Negra que lo sintiera llegar, ella lo conocía bien. Tampoco se trataba de una fuga fraguada entre los dos, cada cual escogerá su ruta, una vez salieran de la ciudad. No tenía  adonde ir cualquier camino le era igual, no llevaba ni brújula ni un GPS, se echó a andar, libre, como tantas veces se visualizara. Sin rumbo ...  Era ella por primera vez.
 Mientras se alejaba, sentía que el ritmo de su corazón iba disminuyendo y la antigua respiración la había dejado entre sus cosas, la marcha se hacía cada vez más lenta, caminaba ya no sentía la necesidad de correr mientras se alejaba Buscaba las sombras en las afueras de los pueblos por donde pasaba, lo más importante era feliz. Se detuvo a pensar desde cuando no lo era y decidió orinar entre las malezas.
Se asustó con un pajarito y a lo lejos  vio a hombres trabajando, tuvo miedo que la descubrieran y los  gritos regresaran, esto la fue sacando de su estupor, lo tenía tatuado en algún rincón: "Secreto, ven para la cama, todavía no es hora para levantarse". Sonrió, estaba sola con la soledad y respiro con todas sus fuerzas el aire que tantas veces la dejara a su suerte.
El nombre se lo había puesto el abuelo cuando la descubrió en el closet del baño, el apellido también, Martínez, no llevaría el de la familia, sería para todos Secreto Martinez.

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